solucionarlos. Pero esta estrategia no es cumplida ni por los que proponen esta forma de promover el desarrollo desde “adentro”, como por los ministerios y direcciones nacionales. Los diseñadores de políticas de desarrollo y los que toman las decisiones sobre las mismas, que viven en la capital, deciden cuál de ellos nos conviene, imponiendo sus decisiones planificadas desde “afuera”. Estos “expertos” plantean generalidades y aplican las mismas estrategias en todas las regiones, creyendo que todos son iguales y con las mismas necesidades y potencialidades. Como resultado, muy pocas de sus propuestas son exitosas.
Existen en las regiones profesionales y técnicos muy capacitados que conocen las potencialidades de cada región y qué se debe hacer para lograr el crecimiento y desarrollo de cada una de ellas. Existen propuestas innovadoras planteadas por los “provincianos” que tendrían éxito en cumplir con sus objetivos, que es el bienestar de sus compoblanos, porque viven y trabajan en las regiones, pero no son escuchados ni considerados por los expertos de la capital, a quienes miran por sobre los hombros. El Gobierno actual, a pesar de decir que se tomará en cuenta las propuestas planteadas desde las regiones, sigue con el mismo estilo de gobierno, sin escuchar o tomar en cuenta los planteamientos locales, siguen pensando que los provincianos son incapaces de solucionar sus problemas. ¿Hasta cuándo vamos a seguir con esta forma de trabajo? Las nuevas autoridades deben hacer respetar sus planteamientos de desarrollo que nacen en Ayacucho y no decir SI a todo que quieran imponer los de afuera.



