Las manifestaciones de los transportistas, luego de los meses de paralización de sus empresas que les ha significado gastos, es justa. Pero también es cierto que el Estado otorgó ayuda a las empresas en general y en especial a las de transporte, para que puedan de una u otra manera, disminuir el impacto de la pandemia.
Los actos de violencia desatados el día de hoy en Huamanga, y en otras ciudades del Perú, en lugar de lograr el apoyo de la población, que es lo que se busca en toda protesta social, consiguen lo contrario: el rechazo de los ciudadanos que tienen que desplazarse por calles donde turbas de personas atacan vehículos particulares, que no forman parte del gremio de transportistas.
No es un paro nacional que congrega a los trabajadores y al pueblo en general. Es el paro de un sector de la economía y por lo tanto no tiene que perjudicar toda la población. Los que utilizan sus vehículos particulares para ir al trabajo, llevar a sus familiares o cumplir con su rutina diaria, no están obligados a dejar sus vehículos en el garaje. Ellos no están en paro.
Atacarlos es un acto de vandalismo. Aprovechar de la turba para bajarles las llantas, insultar verbalmente a los choferes en incluso amenazarlos con piedras y latas de gasolina a los vehículos, no deben permitirlo los dirigentes de esta movilización o protesta social.
Porque todos sabemos que este, es un paro de los propietarios de las empresas de transporte que quieren que el gobierno les facilite algunos subsidios, que nos parecen justos, pero deben también entender la situación precaria que vive el país.
¿Dónde están ellos? No los hemos visto en estos piquetes que atacan a toda unidad motorizada que circula por la ciudad. Claro, para eso utilizan a los choferes y ayudantes como punta de lanza. Y por los rostros vistos en las manifestaciones, parece que incluso actúan personas contratadas para que participen en estos conatos.
Señores propietarios de las empresas de transporte: Han decidido paralizar el país en plena pandemia. Los mercados estarán desabastecidos en un par de días. Lo hacen en medio de una crisis que se agravará con el paso de los días.
Busquen una salida negociada con el gobierno. Ustedes no tienen, eso es lo que pensamos, el subsidio de la CIA que tenían los transportistas chilenos ni están siendo utilizados para crear las condiciones sociales que justifique un golpe de Estado.



