La mencionada fecha igualmente señala el Día Internacional de lucha contra la corrupción, el flagelo mundial que viene desde tiempos inmemoriales como señala Cicerón al calificarlo de que “servirse de un cargo público para enriquecimiento personal resulta no ya inmoral, sino criminal y abominable.”
“Si no tenemos policías, jueces, abogados, fiscales, honestos, valerosos y eficientes; si se rinden al crimen y a la corrupción, están condenando al país a la ignominia más desesperante y atroz”. (Javier Sicilia).
La ONU, señala que la corrupción aumenta en tiempos de crisis y la actual pandemia global no es la excepción. Los países en todo el mundo han adoptado medidas significativas para hacer frente a la emergencia sanitaria y evitar un colapso económico mundial. Han movilizado miles de millones en fondos para adquirir equipo médico y proporcionar una red de seguridad económica para la ciudadanía y los negocios que están en peligro. La necesidad de respuestas urgentes, sin embargo, obligó a algunos Estados a negociar el cumplimiento, la supervisión y la rendición de cuentas para poder lograr los impactos rápidos que se requerían, creando así importantes oportunidades para la corrupción. Enfatiza que únicamente con medidas eficaces para mitigar la corrupción será posible lograr una mejor recuperación; al mismo tiempo destaca que la recuperación inclusiva del COVID-19 sólo puede lograrse con integridad.
El Historiador peruano Alfonso Quiroz (+) dejó para la posteridad un extraordinario trabajo de investigación sobre este flagelo “La Historia de la Corrupción en el Perú”. El autor precisa que “la corrupción constituye un fenómeno insidioso, amplio, variado y global que comprende actividades tanto públicas como privadas. No se trata únicamente del tosco saqueo del patrimonio del Estado. La corruptela comprende el ofrecimiento y la recepción de sobornos; la malversación y mala asignación de fondos y gastos públicos; los escándalos financieros y políticos; el fraude electoral, el tráfico de influencias y otras trasgresiones administrativas como el financiamiento ilegal de partidos políticos en busca de favores indebidos. No obstante sus efectos recurrentes y cíclicos, hasta esta publicación ha sido poco lo que sabíamos acerca de las causas específicas de la corrupción en el país y sus costos económicos e institucionales”. Un libro que debe ser leído por quienes apuestan por la práctica de los valores y la defensa de los derechos humanos.
La Defensa de los derechos humanos
El 10 de diciembre otra de la fechas trascendentales, este 2020 se recuerda los 72 años de la lucha por la protección de los derechos primigenios el cual ha constituido uno de los logros más importantes para la sociedad. Este reconocimiento es el resultado de guerras y conflictos armados que propiciaron la suscripción de documentos universales para resguardar la vida y la dignidad de las personas. La Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948, es considerada como el umbral de las normas de derechos fundamentales, dicho ordenamiento distingue a la libertad, la justicia y la paz como base del reconocimiento de la dignidad intrínseca y los derechos inalienables de los miembros de la gran familia humana en todo el mundo. Por lo que el desconocimiento y menoscabo de los mismos puede traducirse en actos de barbarie hacia la humanidad. Sin justicia y sin respeto por los derechos humanos no puede haber paz. En la actual coyuntura peruana a los políticos es lo que menos les interesa, los hechos están a nuestra vista.



