La traición de Perú Libre a sus principios políticos, a su ideología y en especial a los pobres del campo que creyeron, que los iban a representar, terminó desnudándose por completo. No buscaron, sino a Fuerza Popular, de Keiko Fujimori, la misma que los denunció de terroristas, comunistas, enemigos de la democracia y que habían hecho fraude en las elecciones del 2021.
¿Cómo explicar lo que acaba de hacer Waldemar Cerrón? De hecho, no es el quien pacta, aunque aparece en la lista, sino el dueño de la pelota: su hermano Vladimir Cerrón, el candidato a la presidencia frustrado, porque le denegaron la candidatura, y es así que Pedro castillo su candidato a la primera Vicepresidencia terminó siendo elegido.
Para nada le sirvió todo el discurso en base al ´pensamiento de su padre Jaime Cerrón Palomino, asesinado por el grupo Colina, organismo para militar creado por Vladimiro Montesinos durante el gobierno del padre de su actual aliada: Alberto Fujimori.
Es cierto que el poder obnubila. Cerrón tuvo la mejor oportunidad cuando llegó al poder Pedro Castillo, porque en ese momento, pudo formar una mesa directiva, en la iba su hermano, como ahora a la segunda vicepresidencia, pero dejaba fuera de la contienda al Fujimorismo.
No fue así. Insistió tanto para que su hermano presida el congreso, que no tuvo aliados, y sin estar en la directiva, el fujimorismo comenzó a controlar el congreso, mientras él se dedicó a atacar a los “caviares”, su primera coincidencia con Keiko Fujimori y la derecha bruta y achorada.
Pero las coincidencias estuvieron en varios momentos de la gestión de Castillo, y el alejamiento fue debilitando al ejecutivo. Los acuerdos bajo la mesa para sacar adelante varias leyes, la imposición de ministros, demostraban sus intereses. Por eso, cuando se cuentan los votos en el congreso, sale ahora a luz una alianza cuyos referentes son la elección del Tribunal Constitucional y del Defensor del Pueblo.
Los extremos se juntan, porque el mundo no es plano y la vida se desarrolla dialécticamente. En política no existen las casualidades, sino las causalidades, y esta alianza responde a los intereses particulares de los hermanos Cerrón con las aspiraciones de la dueña de Fuerza Popular Keiko Fujimori.
Dos congresistas han renunciado a esta bancada. ¿Otros seguirán su ejemplo? Está por verse, porque cuando se analiza de donde proceden muchos de los más furiosos abanderados del fujimorismo en el congreso, encontramos personajes que militaron en grupos o partidos de izquierda, cuando existía la izquierda unida.



