En los últimos años, surgió una notable revalorización del arte de la cestería, una forma ancestral de expresión cultural que cobra relevancia en la sociedad de manera utilitaria.
Razón a ello, son los productos utilitarios y adornos hechos a mano visualizados en distintos ambientes, esto gracias al arte de la cestería. Una de las representantes más reconocidas, es la artesana María Gutiérrez Barrientos.
En una entrevista reciente, la señora María Gutiérrez compartió su experiencia como artesana de la cestería, destacando el legado cultural que heredó por parte de sus padres y continuó a pesar de las adversidades.
Natural del distrito de Quinua, provincia de Ayacucho, lleva más de 20 años dedicándose a la elaboración de canastas y productos derivados utilitarios.
Su destreza en el arte de la cestería se remonta a sus primeros aprendizajes a los 7 años, transmitidos por sus padres, quienes consideraban fundamental que sus hijos mantuvieran viva esta tradición familiar.
Desafíos
A lo largo de más de 30 años, la artesana enfrentó diversos desafíos, desde la resistencia de algunos clientes hasta las dificultades logísticas, como el transporte de la materia prima que implica caminar hasta tres horas. Sin embargo, su perseverancia y amor por el oficio la llevaron a superar obstáculos.
Un claro ejemplo de resistencia fue durante la pandemia. La artesanía no se vendía, la demanda de sus artesanías disminuyó considerablemente, perjudicando de sobremanera su economía.
Durante esos tiempos difíciles, María y su familia recurrieron a la agricultura, cultivando papas y maíz para el trueque y la subsistencia. Además, la artesana se involucró en otras actividades, como el lavado de ropa en casas ajenas, para garantizar los ingresos necesarios.
A pesar de las adversidades, María no solo mantiene viva la tradición familiar, sino que también logró establecer vínculos con restaurantes en Huamanga, donde ahora recibe pedidos regulares de sus productos artesanales y decorativos.
Estos ingresos no solo cubren los gastos familiares, sino que también permiten solventar la educación de su hija y otros gastos asociados.
Producción de la cestería
Para la elaboración de las canastas y productos decorativos, hace uso de la planta “Soqo soqo”, que lo ubica a 4 horas de su vivienda. la cual trae una vez por semana.
Su compromiso con la calidad se refleja en la elección de ramas rectas y lisas, garantizando un producto final de excelencia.
Además de canastas, María crea una variedad de productos, desde lámparas hasta adornos y utensilios decorativos, ofreciendo a sus clientes una amplia gama de opciones personalizadas.
Actualmente viene realizando trabajos para diferentes restaurantes con diferentes modelos personalizados. Sus trabajos pueden ser visibilizados en el restaurante “Límacos” de Quinua, “Tejuelos”, en Huamanga y demás.
La artesana María Gutierrez invita a la comunidad a apreciar y participar en su arte, aceptando pedidos personalizados a través de su número: 982 243 432.



