La noticia ha sido recibida con satisfacción por los familiares de las víctimas y por los organismos de derechos humanos. Ellos han señalado que la ponencia del magistrado Blume tiene muchas inconsistencias y responde más a una motivación política que a una verdadera aplicación de las leyes y la búsqueda de justicia.
Con la decisión de la CIDH, la situación de Alberto Fujimori se complica ya que es la segunda vez que el máximo tribunal regional para América en derechos humanos, dispone que el indulto que dispuso en su gobierno Pedro Pablo Kuczynski, es incoherente y debería ser analizado de acuerdo al procedimiento de indulto del estado peruano, recordando además que los presos por delitos de lesa humanidad no gozan de este beneficio.
La reacción de los principales actores políticos del país, incluyendo al fujimorismo, parece que no lo tomaron en cuenta. Ningún congresista se ha pronunciado sobre la posible liberación de Alberto Fujimori, como si lo hicieron, por lo menos los de la facción de Kenyi Fujimori cuando obtuvo la libertad de su padre.
Por supuesto que, en esa ocasión, quien no pudo disimular su enojo fue la primogénita de los Fujimori, empeñada en la vacancia de Kuczynski. No dudó, a través de sus seguidores en el congreso, de denunciar el indulto de su padre como un negociado político, que es uno de los argumentos por los cuales, el indulto fue observado.
Para los familiares de las víctimas de la Cantuta y Barrios Altos y las redes sociales relacionadas con la defensa de los derechos humanos, la decisión de la CIDH devuelve la tranquilidad, no con ánimo de venganza, sino principalmente porque se hace justicia sancionando este tipo de crímenes de lesa humanidad, para que no queden en la impunidad y nunca se repitan.
¿Por qué no se pronuncian hasta el momento los congresistas de la bancada de Perú Libre? Esta actitud llama la atención, porque, si bien es cierto cuando salieron en marcha las organizaciones contra el indulto, hubo uno que otro congresista de Perú Libre en la movilización, pero ellos lo hacían contra la vacancia y no contra lo que disponía en Tribunal Constitucional.
Y hasta el momento tampoco vemos a los congresistas de Fuerza Popular pronunciarse. Estaban más preocupados por la vacancia que dejaron pasar por alto el acuerdo del Tribunal Constitucional.
Estos silencios, son sospechosos.



