Las calificaciones por voceros del gobierno de Dina Boluarte, incluida ella, desde que asumió el mando de la República, se ha caracterizado por señalar a quienes participan en las marchas, como terroristas. A esta denominación se han sumado algunos congresistas, mandos policiales y medios de comunicación afines al gobierno.
Vamos hacia el tercer año de su gobierno, y este discurso se sigue manteniendo, pese a los informes de organismos internacionales -no solo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, sino de otras entidades internacionales como Amnistía Internacional.
¿Qué persigue el gobierno con estas afirmaciones? Desde el primer estallido de protestas, hace más de dos años en el mes de diciembre de 2022, las declaraciones, tanto de la presidenta Dina Boluarte, del presidente del Consejo de Ministros y de los ministros de defensa y del interior de ese entonces, fue señalar que las marchas estaban promovidas y financiadas por terroristas, explícitamente Sendero Luminoso.
Agregaron posteriormente como organizaciones terroristas, a los “ponchos Rojos de Evo Morales”, para finalmente concluir que las muertes cometidas por los agentes del estado, en realidad, habían sido causadas por los mismos manifestantes. Es decir, que “ellos mismos se habían disparado”.
Por eso, por la tergiversación grosera contra las movilizaciones, marchas e incluso declaraciones o notas periodísticas, que son señaladas como de “terroristas”, es saludable que el Cardenal del Perú y Arzobispo de Lima, Carlos Castillo, haya llamado la atención por el uso de este lenguaje discriminador contra los manifestantes.
De manera directa, refiriéndose a declaraciones del gobierno y de algunos mandos oficiales y notas difundidas en medios de Lima, el Cardenal Castillo, refiriéndose a la marcha de la generación Z dijo: “Aquí no hay terroristas, aquí hay personas con derecho, con dignidad”.
En la homilía de la misa dominical en la Catedral Metropolitana, también se refirió a la movilización de los transportistas, quienes son asesinados por grupos de extorsionadores, y solicitó apoyo y comprensión a los reclamos de los transportistas y la ‘Generación Z’.
Destacó los reclamos de los transportistas, indicando que ellos piden a la policía que les den garantías en la ciudad para que puedan regresar a sus casas, con sus familias, vivos, destacando de esta manera el miedo de los conductores por los continuos asesinatos.
Indicó, además, que la marcha de la ‘Generación Z’, no es vandalismo, sino una protesta legítima. Ellos reclaman “orden en el país, misericordia y justicia por tantas leyes injustas que se han aprobado en el congreso”.



