No estamos inventando nada. En un país donde se respete las instituciones no estaría tentando ocupar cargos públicos personas con denuncias penales, graves que los fiscales han solicitado hasta 30 años de prisión. Y, en el Perú, para vergüenza de los peruanos, la candidata Keiko Fujimori está justamente aspirando a ser presidente de la república, para que el proceso que se le sigue quede en nada.
No es un problema de odio al fujimorismo. JORNADA considera que, por respeto al Perú y a sus instituciones, y por respeto a las personas e incluso a ella misma, estando en marcha una investigación donde se han hecho público una serie de indicios que la presentan como la mandamás de una organización criminal, ella no debió presentar su candidatura.
La señora Keiko Fujimori al insistir en ser presidente de la república, está demostrando entonces, que es realmente el Partido Fuerza Popular una organización criminal, que lo único que persigue es conseguir la impunidad de todos los delitos que le señala la fiscalía, que ha investigado el origen de los aportes a sus campañas y las formas como ella ha tratado de ocultar a través de lo que se denomina el pitufeo y los cocteles.
El retorno del fujimorismo a través de Keiko Fujimori es abrir las puertas a Alberto Fujimori y luego a todos aquellos corruptos que fueron condenados. Es abrir la prisión para que salgan Vladimiro Montesinos, Hermosa Ríos e incluso aquellos procesados por crímenes de les humanidad, como el grupo Colina.
Votar por Keiko Fujimori es darle la espalda a miles de mujeres que fueron esterilizadas sin su consentimiento. Es burlarse del dolor de jóvenes mujeres que nunca pudieron ser madres. Este es un delito semejante a la esterilización forzada de Hitler contra los gitanos en la Alemania Nazi, porque consideraban a los judíos como una raza inferior. ¿No pensaba igual Fujimori de las mujeres quechuas y nativas peruanas? ¿Pensará lo mismo Keiko Fujimori? Posiblemente si.
Vamos a votar este Domingo. Del voto dependerá no el futuro de 5 años. Podemos elegir a una familia -la familia Fujimori- que piensa convertirse en una dinastía que se apodere del poder en el Perú.



