La señora Dina Boluarte no cree en las encuestas que se hacen en el Perú. Todavía no ha señalado que empresa y que persona le pidió “alguito” para que la suba en el sondeo de opinión, pero hay una encuesta que si tiene que creerla: las ´piñatas con la imagen de Dina Boluarte que se vende en los mercados.
Pese a la prohibición de quemar los papeles inservibles y las cosas viejas en la noche de año nuevo, esa fue una vez más, letra muerta en el Perú. Los municipios dieron las ordenanzas que nadie respetó y las ciudades se llenaron de humo.
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En la víspera del año nuevo, la más buscada -y por supuesto quemada- fue la que tenía la foto de la señora Boluarte y los pirómanos festejaban con gritos, risas y en ese canto alusivo a la presidenta, cuando la piñata de la presidenta se iba consumiendo con las llamas.
Esto debería ser tomado en cuenta por los asesores de imagen de quien en estos momentos ejerce la presidencia del Perú. Sabemos que en medio del humor -y de los humos añonueveros- se han consumido las imágenes de los presidentes Toledo, García, Ollanta, PPK, Vizcarra. El único que se salvo fue Sagasti.
Pero nunca en la proporción de este año nuevo y con las risotadas y al ritmo de esa canción que tanto enfurece a la señora Boluarte y que se ha convertido prácticamente en la canción de las protestas en su contra.
Pasada ala quema de la imagen presidencial, se presenta un año con problemas que pueden ser sumamente serios para el país. El cambio climático está afectando el norte, con los maretazos anómalos que se han dado en las playas de Tumbes y Piura.
Hay incertidumbre con las lluvias en la sierra, tanto en el norte, centro y sur, lo que afectará la agricultura en todas estas regiones y impedirá en aumento de las aguas en las presas construidas en la costa, con las que se riega gran parte de los valles dedicados a la agroexportación.
Una crisis alimentaria, generaría aumento de precios de los productos básicos de la canasta familiar, se sumaría a la crisis política que vive el país, lo que haría insostenible al gobierno de Dina Boluarte, que tendría que recurrir nuevamente a la represión, que ha sido la carta de presentación de su gobierno en sus primeros 3 meses.



