Tres años después del inicio de la «operación militar especial» de Rusia, con el envío de tropas a las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, dos estados con mayoría étnica rusa, que se encontraban en guerra desde 2014 en la región de Dombás, al este de Ucrania, la posibilidad de la paz parece alejarse.
Mucho tiene que ver en esta situación la actitud de la Unión Europea, cuyos representantes vienen desarrollando un discurso antiruso desde antes del 2024, impuesto en los gobiernos de Obama y principalmente Biden a la Unión Europea y utilizando la amenaza de la OTAN contra Rusia.
Es cierto que la guerra entre Rusia y Ucrania, no es sino una guerra entre Rusia y la OTAN y el principal impulsor de la misma ha sido Estados Unidos en el gobierno de Joe Biden, quien apostó por la derrota de Rusia, y la posterior crisis que ello conllevaría para la desmembración de su extenso territorio, por su gran diversidad étnica.
Los medios de Europa, se han encargado -y hasta hoy mantienen el discurso- de que Rusia es la gran amenaza para occidente, y ponen como ejemplo las “invasiones” de los países bálticos, Polonia, Hungría, Rumanía incluyendo a Ucrania, en la II Guerra Mundial por el ejército rojo de la Unión Soviética, olvidando que esos países estaban bajo el control del ejército de la Alemania nazi.
Toda esta campaña, olvidando que el desarrollo de Europa en gran parte estuvo beneficiado por el gas barato de Rusia que llegaba por los gasoductos.
La decisión de Europa, ratificada en su ultima reunión nen Londres, pese a que el reino Unido no forma parte de la Unión Europea, pero si de la Otan, de enviar tropas a Ucrania para “garantizar la paz” si esta se da, o continuar la guerra si no la firma Ucrania, nos pone, ahora si en la perspectiva de un conflicto mayor.
Será la tercera gran Guerra Europea, cuyas repercusiones serán sin embargo globales. En un alarde belicista, Enmanuel Macron, el presidente de Francia ha ofrecido reemplazar las cabezas nucleares que tiene Estados Unidos en los países europeos -incluyendo Alemania- con sus bombas atómicas.
Este juego puede ser mortal. Europa está sintiendo que ha dejado de ser el “jardín” como declaró Joseph Borrel, el exrepresentante de la Unión Europea. Hoy ya no es la potencia imperialista que sojuzgo al mundo durante los últimos 5 siglos. China y la India, África y América Latina, les hablan ahora de igual a igual.



