El proyecto de sistema de riego Negro Puquio, ubicado en el distrito de Socos, sigue inconcluso tres años después de su inicio. La obra, a cargo del Programa Regional de Irrigación y Desarrollo Rural (Prider), ha generado malestar entre los pobladores, quienes exigen su culminación inmediata.
El presidente del Comité de Gestión de la obra, Félix Taco Quispe, indicó que el proyecto, cuya ejecución estaba programada para un plazo de seis meses, aún no se completa y apenas registra un avance físico del 86%. Según Taco Quispe, la demora se debe a la falta de presupuesto, mientras que el costo de la obra ha pasado de 5,776,176 soles a más de 9 millones de soles, sin haber sido terminada.
“Solicitamos a las autoridades regionales que prioricen esta obra. La falta de agua afecta directamente a nuestra agricultura y, por ende, a nuestras familias. Es un derecho que venimos reclamando desde hace años,” expresó el dirigente.
El proyecto se encuentra suspendido desde julio de este año. Aunque el Gobierno Regional de Ayacucho ha prometido asignar parte del presupuesto inicial de apertura (PIA) de 2025 para su culminación, los pobladores consideran que estas medidas son insuficientes.
“Hay un compromiso para asignar recursos en 2025, pero no es el presupuesto completo, solo una parte aprobada para un estudio adicional,” comentó Taco Quispe.
La situación ha generado preocupación entre los beneficiarios, quienes señalan que la culminación del sistema de riego es crucial para atender la falta de agua en las comunidades de San Rafael, La Merced Luyanta y Sapsi.
El incumplimiento en la entrega de esta obra afecta directamente a los agricultores de la zona, quienes dependen del riego para garantizar la producción de sus cultivos. La falta de agua, resultado del atraso, pone en riesgo la seguridad alimentaria y el desarrollo económico de las comunidades beneficiarias.



