La prohibición de la circulación de las motos lineales entre las 6 de la tarde y las 6 de la mañana, con el objetivo de disminuir los asesinatos, asaltos y otros crímenes que vienen generando temor a los pobladores de las principales ciudades del país, es una salida estrambótica -por usar un calificativo ligero- del Defensor del Pueblo.
El argumento es que la ola de asesinatos se da especialmente en las noches. Y esto no es tan cierto. Muchos de los crímenes han ocurrido a plena luz del día, en horas de la mañana, a medio día y en las tardes.
Lo único que va conseguir con una medida como esa es dejar sin trabajo a un numeroso sector de jóvenes, que han encontrado en el sistema de delibere una alternativa al desempleo que afecta a la población menos de 30 años.
No existen datos a la mano, pero casi todo el trabajo de delibere de medicinas que ofrecen las cadenas de farmacias se hace en las noches. Lo mismo se puede decir de los restaurantes que venden pollo a la brasa y pizas.
En lugar de hacer este tipo de propuestas, que pueden tener alguna repercusión en las personas que han visto al sicario descender de una moto lineal, el Defensor del Pueblo debería emplazar al ejecutivo, exigiendo que presente un plan nacional de lucha contra el crimen organizado, que contenga políticas de estado, que puedan ser aplicables.
https://jornada.com.pe/wp-content/uploads/2025/11/02-10-San-Martin-vencio-a-Rebaza-Acosta-por-la-Liga-de-Voley.webpen-ayacucho-delincuentes-se-hacen-pasar-por-compradores-para-robar-vehiculos/
La primera pregunta, que debería hacerse el Defensor del Pueblo, es sobre la situación de la policía nacional. ¿Tenemos una adecuada relación entre la población peruana y la cantidad de efectivos policiales? Y, a continuación, que porcentaje de estos policías forman parte de la policía técnica, es decir, especializada en la lucha contra la criminalidad.
Una segunda interrogante es la situación de los cuerpos de serenazgo de las municipalidades. Ellos no cumplen funciones policiales, pero pueden ser muy buenos colaboradores en la lucha contra la criminalidad. Se trata, sin embargo, de un cuerpo para policial, por denominarlo de algún modo, con personas sin mayor preparación y en algunos casos, están bajo el mano de oficiales de la policía dados de baja o invitados a pasar al retiro.
Volviendo al tema inicia. Esas medidas represivas propuestas, afectan a los que utilizan este vehículo, aparte de los que lo utilizan como medio de trabajo, para desplazarse en las ciudades, como ir a estudiar o al trabajo.



