Es una quincena en la que se van a mover muchas fichas dentro del congreso. Los que tienen aspiraciones a ser el presidente que reemplace a Pedro castillo, a través de la presidencia del Congreso, son varios y van a tratar de impedir que María del Carmen Alva, cumpla con su “agenda”, ya que el nuevo presidente del Congreso se elegirá el 15 de julio.
Están de por medio varías candidaturas de por medio. Una de las más voceadas es la de Gladys Echaíz, de Alianza para el Progreso, pero no propuesta por su bancada sino por fuerza Popular y su vicepresidenta sería Patricia Juárez. Esta sería la dupla perfecta para el fujimorismo, porque controlarían el ejecutivo y el congreso, y sin haber ganado las elecciones gobernarían el Perú.
Echaíz es sólo una invitada de APP, pero es muy es muy cercana y hasta parece que ya pertenece a Fuerza Popular. Ella estaría interesada que no se logre la vacancia de Pedro Castillo en esta legislatura y correrla para después de Fiestas Patrias, cuando ella sea la presidente del Congreso y Patricia Juárez la vicepresidenta.
Alianza Para el Progreso exigen que se cumpla con el compromiso que en esta oportunidad le corresponde a uno de APP de presidir la mesa directiva del congreso. Echaíz no será propuesta por su bancada, pero si lo pueden hacer de otras bancadas o cambiar de bancada en los próximos días.
Sabemos, que en política estos acuerdos son palabras que se las lleva el viento, así existan acuerdos firmados. Todo depende de la correlación de Fuerzas.
Los que no saben por donde andar ni a quien acercarse son las bancadas de la izquierda: Juntos por el Perú, La Magisterial y Perú Libre no saben que son y nadie los toma en cuenta. No será raro que por segunda vez haya una sola candidatura para la presidencia del congreso. Son incapaces de formar una alianza con algún sector del centro derecha o simplemente su nivel de desprestigio no es una buena carta de presentación.
En el caso de Castillo, su situación se torna cada vez más compleja. La no definición de las causales señaladas en el artículo 114 de la constitución, puede ser utilizado, como se utilizó para Martín Vizcarra: incapacidad moral permanente.



