La decisión de la Tercera Sala Penal Nacional de la Corte Superior de Lima que dispone la inmediata libertad de Martín Vizcarra, que se hizo efectiva, y la del Tribunal Constitucional que dispuso la inmediata libertad de Bettsy Chávez, que aún no ha salido de la prisión por oposición del INPE, son dos hechos que se tiene que ver como uno sólo: el abuso de poder del ejecutivo.
No es que hayan sido declarados inocentes. Ambos deberán continuar con los juicios que se le siguen, al primero por una denuncia de corrupción cuando fue gobernador de Moquegua, y la segunda, por su participación en el golpe de Estado frustrado de Pedro Castillo.
Tanto Vizcarra como Chávez, habían solicitado que se vean sus casos, a los que calificaron como venganza política del ejecutivo, utilizando a magistrados, que dispusieron su detención, que la calificaron de arbitraria.
No fueron simples detenciones. La mano del ejecutivo estuvo presente para hacer más evidente la vulnerabilidad del ex presidente como de la ex presidente del consejo de ministros de Pedro Castillo.
A Vizcarra, la detención inicialmente fue en Barbadillo donde se encuentran recluidos los ex presidentes Toledo, Castillo y Humala. A Martín Vizcarra, de un momento a otro, lo trasladaron al presidio de Ancón, sin ningún argumento válido, lo que configuró en toda su extensión, un claro abuso de poder y una venganza cuya autoría se le dirigió directamente a Keiko Fujimori.
Volvieron las miradas hacia las medidas que dispuso Vizcarra durante su gobierno, siendo una de ellas, el referéndum y posteriormente, la disolución del congreso, cuando hizo cuestión de confianza, la elección del Tribunal Constitucional. Medidas que no le perdono Keiko Fujimori, que perdió una bancada donde tenía 73 congresistas.
E n el caso de Betzy Chávez, la hostilización del INPE ha sido detallada en varias ocasiones por la propia ex presidente del Consejo de Ministros. No sólo de parte de las autoridades del penal de Chorrillos, sino de reclusas inducidas por estas mismas autoridades, con la finalidad de quebrarla moralmente.
Al no ser atendida en sus reclamos, se declaró en Huelga de Hambre que inicialmente lo realizó en la celda de castigo, a donde fue enviada al conocerse su decisión de la huelga de hambre. Ante la gravedad de su salud, fue derivada al hospital María Auxiliadora, donde se ha restablecido.
Pero el INPE no quiere obedecer lo dispuesto por el Tribunal Constitucional. A diferencia del indulto de Fujimori, ante lo cual actuaron con celeridad, ahora han presentado un recurso oponiéndose a la libertad de Betzy Chávez. Es el odio de Boluarte a quien fue Presidente del Consejo de Ministros, cuando ella era una ministra de Pedro Castillo.



