Los primeros reportes dan cuenta que los comensales ingresaron masivamente al centro de salud de la zona presentando síntomas de diarrea, vómitos y fiebre alta. El personal de salud no tenía los medicamentos en stock y se supo que tuvieron que adquirir suero de farmacias particulares; en tanto, no había el suficiente número de camas, para que reciban atención médica.
De otro lado, se conoció que el propietario de esta pollería, se encuentra no habido hasta el momento. Ante ello, las familias afectadas solicitaron a las autoridades a iniciar con las investigaciones, para sancionar a los que resulten responsables.



