Era previsible que esto iba a suceder, y las intervenciones de los congresistas, indistintamente que eran de izquierda o derecha, radicales o fascistas –como los del antaurismo- apuntaron a desestabilizar el país.
El panorama se presenta preocupante, por decir lo menos para este periodo que puede tener consecuencias muy seria para la estabilidad económica y política del país. De hecho, el presidente del congreso ya deberá ir escogiendo a sus futuros ministros, y estos a remover toda la administración pública.
Ingresamos a una etapa de gran fragilidad institucional. La primera pregunta está directamente relacionada con el nuevo gabinete. De hecho, ante una situación de rechazo de la población a estas medidas tomadas por el congreso, ningún profesional que se respete aceptará conformar el gabinete de Merino. Serán los Luna y los Alarcón los que provean de algunos pícaros para asumir los ministerios.
Lo más probable es que Luna pida que un hombre de su organización se haga cargo de la cartera de educación. De hecho, tiene interés en vengarse de la SUNEDU por haberle denegado el licenciamiento a su universidad Telesup, y por lo tanto, cortar las cabezas de los funcionarios de la SUNEDU será su primera acción.
Además, si venían postergando el pedido de la SUNEDU para que se amplié el pedido de no crear nuevas universidades, eso será letra muerta. Hay 10 universidades esperando ser creadas y las no licenciadas volverán a operar.
Otro que se deberá ser “premiado” por Merino será Alarcón. Es el maquinador de todo este proceso que ha concluido con la vacancia, y como retribución de haber hecho a Merino Presidente, es indiscutible que le espera una buena recompensa.
¿Y Humala? Definitivamente sale de la cárcel, y como un héroe se paseará por las calles.
Pero lo que se espera en el futuro, interesa. Después de esta vacancia, todos los que han votado a favor, han cavado su tumba. Acción Popular y el Frente Amplio deben decir adiós a sus expectativas de pasar la malla electoral. Lo mismo sucederá con los grupúsculos que se llaman partidos.
Un gobierno con la fragilidad con que se inicia, no podrá garantizar ninguna institucionalidad. Y eso, le pasará factura a Merino y a sus socios en la vacancia.



