Pero lo que ha llamado la atención, es que Carlos Rua Carbajal, ha deslizado la posibilidad de existir, en el interior del gobierno regional personas interesadas de que fracase la gestión del actual gobernador.
Estas declaraciones del gobernador regional no pueden quedar flotando en el aire. El gobernador regional está en la obligación de señalar quienes son las personas interesadas en “hacer quedar mal al gobierno regional”.
Hay que destacar que Carlos Rua no es un principiante en la gestión pública, porque ha sido alcalde distrital, luego alcalde provincial y finalmente ahora tiene el cargo de gobernador. Sabe por tanto el peso que tiene la denuncia que ha realizado durante la audiencia pública.
Si el gobernador no manifiesta quienes son, los profesionales que trabajan para el gobierno regional y los que están a cargo de las obras deberían exigirle que precise los nombres. El prestigio de todos ellos se ha puesto en tela de juicio, por lo que o se indica quienes son o hace un desagravio a los profesionales que trabajan en el gobierno regional.
Al inicio de este evento, expuso las dificultades a las que la máxima entidad regional, tuvo que afrontar para gestionar el avance en Ayacucho, mostrando en uno de esos estos rubros la crisis política, la cual considera que sería una de las causantes del alza del dólar.
Este tipo de declaraciones no le hacen bien a una gestión de gobierno, sea el nivel que sea. Las personas que trabajan en las entidades del estado, los servidores públicos merecen un voto de confianza por las autoridades que los contratan o renuevan sus contratos si proceden de gestiones anteriores.
Negarles su voluntad de trabajo, y ponerlos en la vereda de enfrente, no conduce a una mejora de la gestión, sino a un enrarecimiento de las relaciones entre las gerencias y los órganos jerárquicos.
Este maltrato a los profesionales no debe quedar además entre las 4 paredes del gobierno regional. Estos profesionales pertenecen a los colegios profesionales que actúan en la región, quienes están obligados a velar por el buen nombre de los profesionales ayacuchanos.
Finalmente, si el gobernador Carlos Rua no precisa quienes son los “saboteadores”, corre el riesgo de que cualquier profesional que trabaja en la región le exija que se rectifique.



