En silencio, pero con decisión, en muchas regiones del país avanza el recojo de firmas para pedir un referéndum a fin de conseguir que se convoque a elecciones adelantadas, tanto para el ejecutivo, como para el parlamento.
El recojo de firmas no se realiza en todas las regiones. En Ayacucho no existe un Comité que esté encargado de esta tarea, a diferencia de regiones como Piura, Tacna, Arequipa, Lima y Cajamarca.
¿Es importante el recojo de firmas? Por supuesto que sí. Los ciudadanos de a pie, hacemos sentir nuestra decisión, no solo saliendo a las calles en marchas, para reclamar nuestros derechos. También tenemos el derecho de presentar por escrito nuestras demandas, sean estos memoriales y en el caso de cambios políticos, a nivel nacional, un documento sustentado por nuestras firmas pidiendo un referéndum pidiendo adelanto de elecciones.
No es nada contrario a la ley. El Artículo 31°de la Constitución establece que son derechos ciudadanos: Elegir y ser elegido; Referendo; Revocatoria y remoción de autoridades; Iniciativa legislativa; y, Rendición de cuentas.
El Referéndum, en este caso, se da por iniciativa ciudadana y requiere de un número de firmas, que avalen una propuesta legislativa de carácter transitorio, que modifica la Constitución, porque se trata de una situación especial por la que atraviesa el país. Justamente, por eso, es que se han conformado los comités de recojo de firmas.
La importancia del recojo de firmas es crucial. No se tiene información de las regiones que más se movilizaron contra el gobierno de Dina Boluarte en los meses de diciembre del 2022 y enero del 2023, como es el caso de Puno, Apurímac, Cuzco, Huancavelica y Ayaucho.
La cantidad de firmas que se requieren. Exige una movilización nacional, ya que se trata del 10% de los electores en todo el país. Esto es mas de dos millones de firmas, y los organizadores están seguros de que conseguirán esa cantidad de firmas, especialmente en las regiones del sur, del centro y de la sierra norte.
También en los barrios periurbanos de Lima, donde están asentados ciudadanos procedentes de las regiones que han sido más golpeadas por las medidas represivas durante las protestas sociales de fines de año pasado y comienzos del actual.
El recojo de firmas para solicitar una modificación constitucional, hay que reiterarlo no es un delito. No es como algunos voceros de las bancadas de la derecha, están acusando de que se trata de hacer apología a la violencia e incluso, señalando que tras el recojo de las firmas están grupos de narcotraficantes y minería ilegal.
Todo eso hay que negarlo, porque es una sucia calumnia de la derecha bruta y achorada esa lumpen burguesía como decía André Gunder Frank en 1972, para describir un tipo de clase alta (mercaderes, abogados, industriales, etc.), la cual tiene poca autoconciencia o base económica y apoya a sus amos coloniales.



