El anuncio de la privatización del centenario mercado Carlos F- Vivanco, que ha sido declarado patrimonio monumental de la nación, y es el mejor referente de los mercados construidos en los inicios del siglo XX en las ciudades del centro del país, ha despertado una serie de interrogantes.
Hasta antes de la construcción de este mercado, las familias realizaban las compras diarias en una suerte de mercadillo informal que se instalaba diariamente en la Plaza Mayor, tal como se aprecia en fotografías de la época.
La construcción del mercado cambio las costumbres de la población -no más de 20 mil habitantes- de Ayacucho. Se potenció cuando en las décadas del 40’ y 50 del siglo pasado, se construyeron las carreteras hacia el sur, con rumbo a Andahuaylas y Cangallo y al noreste, hacia Tambo y San Miguel.
Era un mercado amplio, para la población de Ayacucho y personas que procedían de ciudades como Huancayo, Tarma y Huánuco, las otras capitales de los departamentos de la sierra central, han reconocido que era mejor que los que existían en sus capitales departamentales.
Con el crecimiento de la ciudad, el mercado ha colapsado y no se han realizado medidas para darle una mejor presentación. A diferencia de las otras ciudades de las regiones vecinas, el mercado Carlos F. Vivanco se mantiene en funcionamiento, y eso es algo que debemos rescatar.
En lugar de privatizar el mercado, la Municipalidad debería tener un proyecto para mejorar el mercado, de tal manera que se convierta en otro atractivo turístico de la ciudad de Ayacucho. Si el alcalde de la ciudad tuviera la posibilidad de viajar a cualquier ciudad europea, que tenga mayor antigüedad o similar a la ciudad de Ayacucho, que pronto cumplirá 500 años, vería como están sus antiguos mercados.
Son los lugares a donde van los turistas a tomar sus alimentos, por la pulcritud y seguridad que le ofrecen al visitante, pese a la cantidad de gente que abarrota estos espacios. Aprovechan para conocer la calidad de su gastronomía y de paso, ver, por pantallas gigantes o en vivo, la presentación de artistas locales.
Esto se puede hacer con el mercado Carlos F. Vivanco, por supuesto que sí. Hay que invertir en varios aspectos, de manera que se ofrezca un espacio agradable para los que viven en el centro histórico y los visitantes. y por supuesto, capacitación a los comerciantes que trabajan en este centro de abastos.



