La Dirección Regional de Salud de Ayacucho (Diresa) mantiene en vigor el protocolo para la atención de personas con discapacidad, que abarca desde la detección temprana hasta la rehabilitación. Según Judith, coordinadora regional de discapacidad, el protocolo está diseñado para garantizar una atención integral que cubra tanto las necesidades médicas como sociales de las personas con discapacidad.
En el caso de los niños con discapacidad física detectada durante la gestación, estos son derivados a centros de mayor complejidad, como el Hospital Regional de Ayacucho, donde reciben una evaluación especializada por parte de médicos rehabilitadores. En situaciones más complejas, se realizan referencias a Lima para continuar el tratamiento.
Judith explicó que, además de las discapacidades físicas, también se reconocen otras discapacidades invisibles, como las sensoriales, mentales e intelectuales, las cuales requieren atención específica. En la región, cerca del 4.7% de la población presenta algún tipo de discapacidad, y para asegurar su acceso a beneficios, se lleva a cabo un proceso de certificación médica.
La certificación se realiza a través de una evaluación médica detallada, que permite a los pacientes acceder a recursos y servicios adecuados. En total, 28 médicos certificados en toda la región se encargan de realizar este proceso en diversos establecimientos de salud.
Este protocolo busca garantizar que las personas con discapacidad reciban la atención que requieren, y se les facilite el acceso a programas de inclusión y rehabilitación.



