Las fuerzas oscuras que controlan la política en el Perú, especialmente el congreso y ejecutivo, continúan en su política de perseguir la libertad de prensa y de información. Ahora, han puesto su puntería contra las comunicaciones y difusión de mensajes, noticias y comentarios que se encuentran en las redes sociales y que corresponden a personajes relacionados con el poder.
https://jornada.com.pe/wp-content/uploads/2025/11/02-10-San-Martin-vencio-a-Rebaza-Acosta-por-la-Liga-de-Voley.webpperiodistas-en-ayacucho-rechazan-medidas-que-pondrian-en-riesgo-la-libertad-de-informacion/
No se trata de comunicaciones intimas, familiares o domésticas, sino aquellas que están relacionadas con actividades políticas, como fue el caso del “mototaxi”, el chat utilizado por el fujimorismo para controlar el accionar de los congresistas de esa organización.
https://jornada.com.pe/wp-content/uploads/2025/11/02-10-San-Martin-vencio-a-Rebaza-Acosta-por-la-Liga-de-Voley.webpexpresidente-de-la-corte-superior-de-justicia-de-puno-atenta-contra-libertad-de-prensa/
Publicar ahora el contenido de este tipo de chats configuraría un delito, de aprobarse el proyecto de ley presentado al congreso debatido el pasado 3 de setiembre en la Comisión de Justicia del Congreso, que pretende modificar el artículo 164 del Código Penal, señalando como un delito de la publicación indebida de correspondencia el contenido de correos electrónicos y mensajería instantánea por las redes sociales.
Esa de conocimiento de la ciudadanía, el periodismo de investigación tiene entre sus fuentes los correos electrónicos donde se configuran las conexiones entre funcionarios en actos de corrupción. Eso no se podrá hacer de prosperar el proyecto de ley, que busca impedir que el periodismo de investigación demuestre con pruebas objetivas, como las organizaciones criminales, utilizan las redes sociales para coordinar sus actos relacionados con la corrupción, especialmente en el poder.
Por otra parte, en medio de la conmoción generada por la súbita muerte del periodista Jaime Chincha Ravines, las declaraciones del alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, donde amenaza abiertamente al periodista Gustavo Gorriti, señalando en un acto oficial, que “hay que cargárselo de una vez”, que para el hampa significa, darle muerte.
Es conocido que este dirigente de Renovación Popular, califica a todos sus críticos como terrucos urbanos y que deben ser procesados en tribunales militares.
Ambas acciones, buscan la autocensura en el periodismo, generar miedo en los periodistas de investigación y en los medios de comunicación, especialmente independientes, que desarrollan investigaciones tanto en la capital de la república como en las regiones.
Las autoridades, electas o designadas, deben entender que están bajo el control de los ciudadanos y sus actos políticos y administrativos, deben ser fiscalizados, no sólo por las instancias públicas administrativas, sino por los ciudadanos. Y el periodismo es un canal abierto para estas acciones.



