InicioEDITORIALEl mundial de fútbol y la política | Editorial

El mundial de fútbol y la política | Editorial

La realización del mundial de Fútbol en los tres países de América del Norte: México, Estados Unidos y Canadá, con la participación de 48 países, mantiene a un grueso sector de la población, principalmente urbana, más interesada de cómo va el mundial, que lo que sucede en la política interna.

En los tiempos actuales, el fútbol es el deporte con mayor presencia en el escenario mundial. Es el referente “al pan y circo” del imperio romano para tener contenta a la plebe. Las hinchadas fanatizadas por equipos, se vuelven patrioteras cuando su país participa en un mundial.

Desde que se inició este deporte, y especialmente desde el primer mundial en 1930, este se ha ido ampliando hasta convertirse en el “deporte rey”, que convoca a “hinchas” a los partidos, abarrota los estadios y genera grescas entre los seguidores de un club contra otro.

Canalizar este sentimiento de identidad hacia un equipo, para que se oriente a “defender los colores patrios”, es el objetivo y los medios juegan un rol en este terreno. Desde el fin de la II Guerra Mundial, poco a poco se ha ido ampliando la cobertura y participación de más países en lo que es la fiesta deportiva más importante, incluso superior a los Juegos Olímpicos.

Esta identidad con el país, que nos ha convertido en el rebaño domesticado, es utilizada por los gobiernos, especialmente dictaduras con muy baja aceptación, para acallar las voces discordantes. Un triunfo de su selección puede hacer que se olvide los crímenes de dictaduras e incluso, de graves violaciones a los derechos humanos.

Brasil vivía en los 70 una de las dictaduras más represivas. La oposición estaba ganando los espacios públicos. Brasil regresó de México como Tricampeón, los futbolistas fueron recibidos en el Palacio de Gobierno como héroes nacionales. De la dictadura se dejó de hablar por un tiempo.

En Argentina la dictadura, con miles de desaparecidos y miles de refugiados, estaba casi aislada. Organizó el mundial de 1978 y necesitaba ganar la copa mundial para acallar las voces de las Madres de la Plaza de Mayo. Y lo logró.

Para que eso suceda, el Perú, que había perdido ante Brasil por la mínima diferencia, debía perder por 6 goles a 0. Y lo perdió. Gobernaba el Perú el general Morales Bermúdez y estaba en marcha el Plan Cóndor. ¿Coincidencia?

Jornada – Redes sociales
FacebookFacebook
InstagramInstagram
TikTokTikTok
XX (Twitter)
WhatsAppCanal de WhatsApp
ARTÍCULOS RELACIONADOS

MÁS POPULAR