Todo inició tras el paro preventivo convocado por la Asociación de Defensa de Consumidores y Usuarios de la región Ayacucho (Adcura) en donde se registraron hechos de violencia y vandalismo por parte de personas ajenas a esta medida de lucha.
Se sabe que en los últimos días pasajeros y conductores no han podido llegar a sus destinos, toda vez que varios tramos de la vía Libertadores permanecen bloqueados con piedras y palos.
Principalmente, se trata de vehículos que transportan productos de primera necesidad a los diferentes centros de abasto de la ciudad como pollo, abarrotes, cereales, entre otros.
En cuanto al servicio de transporte interprovincial, se informó que los buses no salieron a Lima los días miércoles y viernes en apoyo a la huelga que viene emprendiendo el Gremio Nacional de Transportistas de Carga (GNTC). Además, en protesta al estado deplorable en que se encuentra la vía Libertadores.
Los que están sacando provecho de toda esta situación son algunos malos comerciantes que vienen especulando con los precios, siendo los más afectados las familias que menos recursos tienen.
En varios mercados de la ciudad se notó el desabastecimiento de pollo que es un producto muy consumido por la población. También se registró un incremento de precios de productos como los tubérculos, verduras, frutas, etc.
Vale precisar que los transportistas van en su sexto día de huelga y hasta el momento no han podido entablar una mesa de diálogo con el Ejecutivo. El problema se agudiza luego que el presidente de la República, Pedro Castillo, indicara que cierto grupo de transportistas habría recibido dinero para fomentar el caos y el desorden.
Bajo ese contexto, nada garantiza que el costo de vida disminuya, lo cual conllevaría a que se realicen múltiples marchas de parte de asociaciones y gremios, quienes buscan la atención del gobierno.



