Hasta ahí todo bien. Pero ¿cumplirán con la proclama ciudadana? El profesor Castillo, quien a estas alturas está terminando de conformar su equipo técnico para el próximo debate organizado por el Jurado Nacional de elecciones, tiene como antecedente, el ideario de Perú Libre, la organización de Vladimir Cerrón, que se declara marxista y mariateguista.
Esta declaración es la que ha espantado a la derecha peruana. Muchos intelectuales peruanos, desde la década del 20 del siglo pasado se han declarado marxistas, siendo los más destacados José Carlos Mariátegui y Víctor Raúl Haya de la Torre.
Pero, en fin, el candidato de Perú Libre ha reiterado que ese es el ideario y que el Plan de Gobierno es otro asunto, y está trabajando con un equipo conformado en la última semana. Además de precisar que el que va gobernar es el profesor Castillo y no el médico Cerrón.
Dadas estas características, se puede esperar que cumpla con sus compromisos establecidos en la Proclama Ciudadana, tal como lo hizo Ollanta Humala con la Hoja de Ruta en su momento, que le restó el apoyo, ya como gobernante, de algunos sectores de la izquierda.
Las dudas del cumplimiento, en todo caso, viene desde Keiko Fujimori. En la memoria ciudadana está presente el incumplimiento de los acuerdos que firmó en las elecciones del 2016, cuando fue derrotada por PPK, donde se comprometía a respetar la institucionalidad y reconocer los resultados en las urnas.
No cumplió en absoluto con ninguno de los compromisos que suscribió. La bancada que lideró en el congreso se comportó como una gavilla de matones, que impidieron que el gobierno de PPK pueda cumplir medianamente su cometido.
Tampoco cumplió los acuerdos -entre bambalinas, pero acuerdos al final de cuentas- que sostuvo con Vizcarra. Y los hizo públicos, pese a que había un acuerdo de mantenerlos en reserva. Al final, su bancada, por orden suya, terminó desaforando a Vizcarra en plena pandemia, generando una protesta ciudadana.
Y sigue en sus trece. Estamos a menos de tres semanas para las elecciones y ya se siente ganadora y lanza velados ataques contra la fiscalía -que la investiga por corrupción y que ya presentó la denuncia pidiendo prisión por 30 años. De hecho, si seguimos su lógica no respetará la independencia del poder judicial.
Y sobre el juicio por esterilizaciones forzadas, negando que exista este delito, para influir desde ahora en la decisión judicial. Así, con estos antecedente y su conducta actual, ¿se puede esperar que cumpla Keiko Fujimori su compromiso? Por supuesto que no.



