Mario Cueto | Opinión de miércoles
[email protected]
El próximo 07 de junio, acudirémos nuevamente a las urnas, para decidir el futuro del país, entre dos candidatos, esperando que los resultados; reflejen; con autenticidad y transparencia; la voluntad popular. Ambas fuerzas, participan luego de haber obtenido 2 877 678 y 2 015 114 votos, respectivamente, es decir, el 17.192 % y 12.039 %, respecto a los votos válidos, excluyendo los blancos y nulos. Resultado oficial, que ratifican lo expresado con anterioridad en esta columna, de que, sea cual fuere el ganador, dirigirá los destinos del país desde Palacio de Gobierno, sin la legitimidad real, pese a que en la segunda vuelta, seguramente, aumentarán las cifras obtenidas el pasado 12 de abril, para lo cual los debates, tanto de los equipos técnicos como de los propios candidatos, para lograr el apoyo, especialmente entre los electores indecisos, constituirán estrategias coyunturales, incluso alejados de sus Idearios y planes de gobierno, a fin de no asustar a los electores.
Decimos será un gobierno deslegitimado, teniendo en cuenta el verdadero apoyo que han logrado en primera vuelta, pues los votos adicionales de la segunda vuelta, serán votos, diríamos, golondrinos, circunstanciales, ante la disyuntiva creada y dada las normas electorales vigentes, serán los legalmente conductores de los destinos del país.
Cambiando de tema, hace unos días, llegaron a nuestra ciudad, empresarios, promotores y operadores turísticos, representantes de agencias internacionales, tanto de América, Europa, Asia y África; con la finalidad de fortalecer el posicionamiento de Ayacucho, en el mercado turístico internacional, aprovechando de sus ingentes recursos naturales, arqueológicos, religiosos, históricos, arquitectónicos y culturales en general, sin dejar de lado la gastronomía, que posibilitará dinamizar la economía, es decir, el desarrollo del departamento, para lo cual urgen condiciones mínimas que viabilicen esos objetivos, como son la conectividad vial, seguridad, limpieza y orden, así como servicios adecuados y de garantía.
Sin embargo, estos ambiciosos programas turísticos, contrastan, con la realidad que se vive, por ejemplo, en el centro histórico, donde la principal imagen y rostro de la ciudad, que es la Plaza Mayor con su envidiable e inigualable arquitectura, es desmerecida y ultrajada, al constituirse, en forma permanente, en un centro comercial o mercado, sin respeto a su condición de Ambiente Urbano Monumental de primer orden ni por su ubicación en el centro histórico, por obra y gracia del alcalde provincial y funcionarios, que no cumplen ni hacen cumplir las normas de conservación y protección del patrimonio cultural más importante de la provincia.
Ojalá que las intenciones y deseos expuestos por los visitantes, como el esfuerzo de CARETUR y el Patronato Pikimachay, entre otros, no se vean impedidos de concretarse, de seguir esa nefasta política edil.
| TikTok | |
| X (Twitter) | |
| Canal de WhatsApp |



