Porque en el caso concreto de la vacunación contra el Covid 19, se trata de un problema de salud pública, y por tanto, en el Perú como en la gran mayoría de los países del mundo, son los Estados los que se encargan de la compra de las vacunas, la distribución y aplicación de acuerdo a sus propias prioridades.
Por supuesto, que en todas se ha respetado la indicación de la Organización Mundial de la Salud -OMS- que se de un trato preferente a los que están en primera línea en la lucha contra la pandemia y a los adultos mayores y a las personas vulnerables.
Pero en el Perú, donde el centralismo sigue siendo asfixiante, los gobernadores regionales temen que el Estado nacional sólo se interese en la capital de la república y abandone a su suerte a las provincias, pese a que no hay evidencias en la actual pandemia de este tipo de conducta.
Por eso en la entrevista en un medio de comunicación nacional, del día de ayer 10 de marzo, el gobernador de Ayacucho y presidente de la asociación de Gobernadores Regionales, cuando se le ha pedido los fundamentos para que sean los gobiernos regionales los que compren directamente las vacunas, no se ha referido a casos de discriminación durante la pandemia, algo que si se encuentra en el comunicado que ha suscrito.
Lo que ha señalado es que los gobernadores quieren ser ellos los que compren las vacunas y como no tienen fondos para hacerlo, piensan hacer uso de los presupuestos destinados a obras y servicios.
Es posible que lo hagan. Pueden ellos invocar la emergencia y decidir estas compras. Claro, deberían contar con la aprobación del MEF para transferir los recursos de un proyecto, justificarlo y comprar las vacunas por su cuenta cada región.
Lo que no señaló en la entrevista, es como ellos piensan convencer a los gobiernos de los países productores de las vacunas, su interés en las vacunas, cuando ya está en la cola de espera el gobierno nacional. Ya hizo el papelón el gobernador de Arequipa que aseguró que la vacuna rusa la iba a comprar. El embajador de Rusia en el Perú desmintió a ese gobernador.
Lo que debería argumentar Rua en este caso, es un trato equitativo en la distribución de las vacunas a las regiones. Debe recordar que somos un país unitario y, que incluso en los países federados como Argentina, las negociaciones se hacen de gobierno nacional a gobierno nacional.



