La presencia de nacimientos con diseños renovados y el uso de nuevos materiales marca la feria navideña que se desarrolla en el estadio Leoncio Prado, en Ayacucho, donde comerciantes ofrecen piezas que incorporan cambios visibles respecto a las representaciones tradicionales.
A diferencia de años anteriores, en esta edición se observan figuras con acabados más realistas, como imágenes con cabello trabajado, vestimenta de tela y detalles finos en rostros y manos. Las vírgenes con velos textiles, los niños Jesús presentados en cunas decorativas y los misterios en tonos dorados y blancos concentran gran parte del interés del público.
Otra de las innovaciones es la ampliación de los elementos que acompañan al nacimiento. Además de los animales clásicos, los comerciantes han incorporado figuras como cuyes, perros y gatos, que reflejan nuevas formas de representación familiar. También se incluyen personajes costumbristas —panaderos, pisadores de uva y figuras de villas navideñas— que amplían la escena tradicional del pesebre.
La feria reúne productos provenientes no solo de talleres locales, sino también de regiones con tradición en imaginería como Arequipa y Puno, lo que permite una oferta diversa en estilos y tamaños. Los nacimientos se comercializan en formatos pequeños y medianos, pensados para distintos espacios del hogar, así como conjuntos completos que incluyen a los Reyes Magos, María, José y el Niño Jesús.
A nivel nacional, esta tendencia hacia la renovación de los nacimientos se enmarca en un aumento del consumo de productos decorativos durante la campaña de fin de año. Datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) indican que en diciembre el gasto de los hogares peruanos en bienes asociados a celebraciones se incrementa de manera significativa, mientras que el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo ha señalado que las ferias temporales de temporada cumplen un rol clave en la comercialización directa de artesanía y producción cultural.
En Ayacucho, la feria del estadio Leoncio Prado se consolida como un espacio donde la tradición navideña convive con propuestas renovadas. La atención al público se realiza desde las 9:00 de la mañana hasta las 10:00 de la noche, y los comerciantes permanecerán en el recinto hasta el 2 de enero, periodo en el que se espera una mayor afluencia de visitantes por las celebraciones de fin de año.



