José Mallma | El diario de Polideo
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En el mes de diciembre no solo se celebran las fiestas navideñas y el fin de año, sino que, sin exagerar, puede afirmarse que es el mes de las compras. Millones de consumidores abarrotan los centros comerciales en busca del regalo indicado que haga feliz a ese ser querido en estas fiestas navideñas. A su vez, se ven atraídos por las diversas ofertas y promociones que inundan el mercado.
Sin embargo, también es una fecha en la que los consumidores se encuentran más vulnerables frente a proveedores inescrupulosos que intentan maximizar sus utilidades a cualquier medio. Para ello, recurren a información falsa o insuficiente, cláusulas abusivas de contratación, problemas de idoneidad en los productos o servicios, e incluso a la oferta de bienes que pueden afectar la seguridad o la salud de los consumidores.
Desde luego, es legítimo que los proveedores ofrezcan libremente sus productos y servicios en el mercado; no obstante, dicha libertad debe ejercerse dentro de las reglas establecidas por el Código de Protección y Defensa del Consumidor. Por ello, en esta oportunidad queremos brindarles algunas recomendaciones para que estas fiestas de fin de año se traduzcan en felices compras que satisfagan sus expectativas, y no nos lamentemos en el mes de enero por nuestras decisiones impulsivas.
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Ante todo, estimado lector y deseoso consumidor, sea consciente de su presupuesto. Muchas personas terminan sobre endeudándose durante las compras navideñas o abusando de las tarjetas de crédito, adquiriendo productos a cuotas que luego resultan impagables o que terminan afectando sus ingresos el próximo año. Por ello, es fundamental no gastar más allá de lo que realmente se puede. Fije un presupuesto de compras y procure respetarlo.
En segundo lugar, no se deje llevar únicamente por ofertas que, a primera impresión, parecen insuperables. Busque opciones y alternativas, compare precios entre distintos proveedores. Hoy en día existen múltiples herramientas digitales que facilitan esta tarea. No se incline por lo primero que vea ni adquiera algo sin haber cotizado previamente otras ofertas.
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Asimismo, lea con detenimiento las condiciones de cada oferta o promoción, sobre todo la llamada “letra pequeña”. Recuerde que no todo lo que brilla es oro y que siempre puede existir alguna condición poco clara. No se deje llevar solo por la apariencia, la etiqueta o la envoltura del producto. Revise su contenido, los riesgos y las advertencias, especialmente cuando se trate de juguetes para niños, los cuales deben incluir avisos sobre riesgos de asfixia u otros peligros y la edad sugerida.
Otro aspecto clave es verificar la vinculación de la oferta. Toda publicidad sobre un producto o servicio vincula al proveedor, y el consumidor tiene derecho a exigir su cumplimiento. Si un afiche anuncia un descuento del 25 %, este debe respetarse, aun cuando en caja se pretenda aplicar una condición distinta. Lo mismo ocurre cuando existe una diferencia entre el precio exhibido y el cobrado.
De igual modo, recuerde el principio de integridad del precio; el proveedor debe informar el precio final, incluyendo todos los cargos, impuestos y costos adicionales. No pueden existir sorpresas al momento de pagar.
Finalmente, verifique que el producto o servicio corresponda efectivamente con lo ofrecido, a fin de establecer su idoneidad, es decir, que cumpla con las condiciones esperadas y prometidas.
Desde luego, si ya realizó sus compras y estas no satisfacen sus expectativas, aún puede reclamar ante el proveedor mediante el Libro de Reclamaciones. Asimismo, puede acudir al Indecopi a través de su servicio de atención al ciudadano, presentando un reclamo virtual o, de ser el caso, iniciar una denuncia administrativa ante los órganos resolutivos del Indecopi.
Esperamos que estos consejos les sean de utilidad y que estas fiestas de fin de año se traduzcan en tranquilidad, consumo responsable y bienestar. Que tengan una Feliz Navidad, en unión de sus seres queridos, y un próspero año nuevo, no solo en compras, sino también en satisfacción y confianza como consumidores.



