La joven, quien también sufre de epilepsia, vivía en una humilde vivienda situada en el centro poblado de Ccayarpachi del distrito de Santiago de Pischa – Huamanga, junto a su progenitor identificado como Raúl Huacachi Rimache.
El último sábado Amelia Huacachi fue agredida en el rostro con una espátula de cocina mientras hacía cancha de maíz. Según la agraviada, su padre enfureció porque no “podía hacer bien las cosas” y con dicho objeto la golpeó en el rostro hasta dejarle escoriaciones y heridas.
Al respecto, Teresa Leturia, jueza de paz no letrado de Ccayarpachi, indicó que tras lo sucedido una comisión integrada por autoridades locales se constituyeron a la casa de la víctima y cuando ingresaron notaron que la joven había sido golpeada.
Indicó que por la situación de abandono en la que se encontraba optó por tenerla bajo su custodia hasta que realice las coordinaciones con la Fiscalía de Familia, y que finalmente pudo ser albergada en el centro “Nueva Esperanza” de la municipalidad de Huamanga.
Agregó que Amelia Huacachi siempre sufrió agresiones de manera sistemática no solo por su padre, sino también por su madrastra; por ello, decidió llevársela a su casa.
Aseguró que sus familiares nunca tuvieron algún tipo de consideración con ella, pese a su condición, lo cual generó en ella una inestabilidad emocional.
De otro lado, dio a conocer que Danitza Amelia permaneció en un albergue por muchos años y que se vio obligada a regresar a su casa al cumplir los 18 años, sin imaginar el tormento que le tocaría vivir.
Ella perdió a su madre cuando aún era una bebé y al parecer nunca tuvo el cariño de un padre, toda vez que su entorno familiar no era la correcta y porque siempre habría predominado la violencia.
Teresa Leturia teme que la joven vuelva a estar bajo responsabilidad de Raúl Huacachi, puesto que ninguna instancia competente quiere asumir su caso. Se sabe que inicialmente iba ser llevada al albergue “Nueva Esperanza”, pero el pedido fue rechazado.
DATO: Actualmente el problema es que la joven no puede permanecer por mucho tiempo en un albergue porque ya cumplió los 18 años y corre el riesgo de que en algún momento sea retirada de este centro de refugio temporal.



