En el caso de Pedro Castillo las investigaciones avanzan a un ritmo espectacular, que ya quisieran los familiares de las víctimas de los asesinatos en Andahuaylas, Abancay, Ayacucho y Juliaca, porque parece que, en esos casos, la fiscalía avanza con pies de plomo.
Pero lo que marcó todo un récord en la investigación fiscal, fue la que se seguía a su hermana Emma Benavidez Vargas. Como es de conocimiento, la fiscal Bersabeth Revilla que veía el caso fue removida, y el fiscal que la remplazó, ni tardo ni perezoso, dispuso que se archive el caso. Eso es, para la fiscal de la nación, Patricia Benavidez Vargas, alta productividad.
Lo que si debe tenerse presente, es que todos los peruanos merecemos el mismo trato, especialmente por los organismos relacionados con la aplicación de la justicia. Se supone que todos somos iguales ante la ley, y por lo tanto, nadie tiene privilegios para que sus casos se vean con prontitud, ya sea por intereses familiares o por cuestiones relacionadas con posiciones políticas o racistas.
La Junta Nacional de Justicia continúa con sus investigaciones a la Fiscal de la Nación, pese a que esta ha respondido en un mensaje a la nación, que nadie puede investigarla, desconociendo que el organismo que la nombró, también está facultada para investigarla, y de encontrarla responsable, cesarla en el cargo.
¿Qué podemos esperar de una Fiscal de la Nación que declaró que no intervendría en los procesos seguidos a sus familiares, cosa que no cumplió? ¿Qué está siendo investigada por sus conversaciones con Antonio Camayo, uno de los integrantes de los cuellos blancos del Puerto?
Pero si ha tenido una activa participación para que investiguen al ex presidente Pedro Castillo, y, que finalmente, a través de la oficina de prensa hace conocer que no mostrará sus tesis de maestría y doctorado, obtenidos en la Universidad Alas Peruanas.
La mujer del César no sólo debe ser honrada sino parecerlo, dice un viejo refrán. ¿Cuál es el temor de mostrar sus tesis de maestría y doctorado? Es más, debería publicarlos para que sean documentos de consulta para futuros abogados. De esta manera, aparte de diplomas, tendría publicaciones que nos darían una idea clara a los peruanos de sus virtudes académicas.



