La crisis que enfrenta el país a consecuencia de las llamadas vacunas vip o “ vacunas gate” no surgió espontáneamente, es decir el hecho se enmarca en consecutivos escándalos de corrupción de la llamada clase política, desde el caso de sobornos de la constructora brasileña Odebrecht que es el asunto neurálgico que ha generado la tensión peruana y que hoy se expresa con otro escándalo, el de las vacunas sumado a las mentiras de un expresidente (Vizcarra) que fue vacado por un Congreso golpista y corrupto pero que tuvo una defensa en las calles por la llamadas Generación Bicentenario a fin de que no permanezca un usurpador en la Casa de Pizarro.
Vizcarra antes de la vacancia convocó a las elecciones generales para el 11 de abril y en otro escenario llega a ser designado como candidato por Somos Perú al Congreso, gozando del apoyo de un importante porcentaje del electorado de acuerdo a las encuestas. Hasta ahí iba la coyuntura política, de pronto a través de una denuncia periodística del hecho de una vacunación “silenciosa”, “caletera” provoca una profunda indignación en la opinión pública al conocerse luego una ista de un aproximado de 487 vacunados que son autoridades, funcionarios y amigos allegados que en el imaginario de la población estaban luchando honestamente contra la pandemia y a la tan esperada vacuna que daba la esperanza de salvar vidas.
Las justificaciones o mentiras enardecían mucho más el sentir de la gente al tratar de encubrir los privilegios mediante justificaciones que no tienen sentido. Se prefirió a un entorno del vacado sin importar la vida del personal de salud que cada día batallan contra el virus aún a costa de sus propias vidas. Poco o casi nada importó, cuando millones de peruanos cada día buscaban un pan para sobrevivir en medio de una grave crisis económica y sanitaria. Es para no creer.
«Reiteramos nuestra indignación y decepción tras ser informados de que 487 personas, entre ellos muchos altos funcionarios, aprovecharon su cargo para ser inmunizados con las vacunas de Sinopharm, que llegaron como complemento a las utilizadas en los ensayos clínicos en nuestro país», dijo el Presidente Francisco Sagasti.
“Otra vez, los peruanos nos enteramos de que hubo quienes se aprovecharon de un puesto en el aparato estatal para obtener un beneficio indebido” resumió el sentir el diario El Comercio en su editorial.
Analistas manifiestan que exista corrupción y, sobre todo, la relacionada con la política, depende de muchos factores. Entre ellas la educación con calidad educativa, la transparencia de quienes gobiernan y las sanciones para que la corrupción no quede impune, ni ante la justicia ni ante la sociedad.
Será importante una investigación profunda y transparente para llegar al fondo de los hechos y que no sea motivo de aprovechamiento de la fiscalización del Congreso donde algunos personajes inmersos también en actos de corrupción estén generar una nueva crisis política sin importar en la situación pandémica en que nos encontramos. Tenemos que ser vigilantes y hacer prevalecer el derecho de ciudadanía y la defensa de la democracia y el estado de derecho y no dar cabida a la ambición personal o de grupo.



