Según lo precisó a El Búho el expresidente del Frente de Defensa de Cotabambas, Víctor Limaypuma Ccoricasa, la declaratoria de emergencia estaba fuera del proceso de diálogo que venían desarrollando los dirigentes de Fuerabamba con la empresa china, China Minmetals Corporation (MMG) Las Bambas y el Ejecutivo, que ha demostrado que no cumple lo que señala.
Precisó que las dirigencias de la provincia de Cotabambas convocaron a una reunión de emergencia para determinar las acciones que llevarán a cabo, toda vez que el desalojo se hizo de modo unilateral, cuando se esperaba pacíficamente a que la empresa determine la forma en que les compensarán las 180 hectáreas que se les cedió, pero la mina no ha cumplido con sus compromisos. Producto de esa reunión, emitieron este comunicado.
Fueron rodeados por policías, militares y extranjeros
Los comuneros señalaron que no tienen tierras donde cultivar, que la empresa no les da trabajo, que sus animales han muerto. Asimismo, dijeron que cuando cedieron sus tierras se aprovecharon de que no sabían leer ni escribir. “No estamos por gusto, acaso nuestros hijos no comen”.
Denunciaron que mientras estaban a las afueras de la mina fueron rodeados por policías, militares y por un grupo de venezolanos. En distintos videos que han circulado por redes se puede ver que hay una gran cantidad de efectivos y militares y también civiles. Se escucha decir que son venezolanos y que están con pasamontañas.
Como se informó, desde el 14 de abril, comuneros de Fuerabamaba se apostaron con carpas a unos 200 metros de la puerta principal de la mina Las Bambas, una de las más importantes en la producción de cobre del país.
Operativo no iba a atentar contra derechos de comuneros según acta entre minera y Policía
Este martes 26, ejecutivos de MMG Las Bambas y la policía de Apurímac se reunieron para ultimar detalles del desalojo a los fuerabambinos, quienes no estaban enterados de este plan. Incluso esperaban la llegada de una comitiva del Ejecutivo para el miércoles seguir con las mesas de diálogo.
Según el acta suscrita entre representantes de la minera con la PNP, se comprometieron a que el operativo no iba a atentar contra los derechos de los comuneros. Pero no fue así y el desalojo fue violento. Al promediar las 11.30 de la mañana se oyeron disparos y bombas lacrimógenas, dando inicio a la gresca. Los jóvenes de Fuerabamba respondieron el ataque con sus huaracas. En tres horas, la policía tomó el control de los exteriores del campamento minero. Pero los enfrentamientos en Challhuahuacho continuaron hasta la noche.



