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domingo, julio 14, 2024
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Las mascotas: miembros de la familia | EDITORIAL

Un anuncio que debe tenerse en cuenta. Una de las municipalidades distritales de la ciudad de Huamanga, anuncia que ha dispuesto la captura de todos los perros que se encuentran abandonados en las calles de la ciudad. La novela “Conversaciones en la Catedral” de Mario Vargas Llosa. Comienza justamente narrando una campaña parecida y como eliminaban a los perros, metiéndolos en costales para matarlos a golpes. Pensamos, esperamos, que eso no ocurrirá en los distritos que anuncian la captura de perros.

Los perros no son animales de corral, no se crían para beneficiarlos como a los cerdos, ovejas o cuyes. Los perros y los gatos, y algunas aves, son mascotas, pero principalmente lo son los dos primeros: perros, el fiel amigo del hombre; y gatos, los compañeros en la soledad de las personas.

Las mascotas, en este caso un perro, porque la campaña está orientada a estos amigos del hombre. Ellos, desde el momento que son adoptados, son parte un miembro más de una familia, y tiene, por tanto, los mismos derechos de los otros integrantes del grupo familiar.

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Su habitad es la casa donde vive la familia. No es el corral y menos la calle. En la casa familiar debe tener un espacio propio, una casa que se le construye o compartir un pasadizo abrigado donde debe tener, porque lo necesita, su cama, bajo techo para que pueda enfrentar el frio de las noches.

Durante el día tiene que salir a la calle, siempre al lado de sus propietarios, caminar con ellos para que no se estresen. Sacarlos por lo menos dos o tres veces, para que caminen, especialmente si son perros grandes, que se recomienda no criarlos en departamentos estrechos.

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La campaña para evitar que los perros se confundan con los perros vagos o perros que en otros países andan en jaurías y son un peligro, debe tenerse muy en cuenta. Si hay perros que nadie los reclama, porque han sido abandonados, buscarles un hogar o, si su raza y físico lo permite, entregarlos al serenazgo y a la policía para que los entrenen y sean compañeros de los serenos y policías en sus patrullajes diurnos y nocturnos.

Tomemos consciencia de las responsabilidades que asumimos cuando adoptamos una mascota, como su alimentación y abrigo. Eliminemos esa mala costumbre de “botarlos” a la calle y para que busquen comida en los basurales.

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