No volverán a las aulas los que no han sido vacunados y la responsabilidad será de sus padres, sea la creencia que tengan. La salud pública es un derecho, y en casos de pandemias, el Estado está obligado a tomar las medidas para evitar los contagios. Eso dice la ciencia y no las supersticiones.
En JORNADA tenemos la seguridad de que a medida que pasa el tiempo, estos grupos antivacunas, que se movilizan en base a ideas conspirativas y dogmas trasnochados, dejen de estar generando dudas sobre lo que dice la ciencia.
Tenemos, como medio de comunicación la obligación moral y profesional de informar a la población de las medidas adecuadas, que se disponen en todos los países del mundo, para evitar que los contagios, ahora con la variante ómicron, cause más pérdidas humanas.
Los que no creen en la ciencia, como los antivacunas siguen en la edad prehistoria. No sería raro que, por ejemplo, que la congresista Palacios presente un proyecto de ley para que los alumnos asistan a clases sin haberse vacunado. Si lo hace, estaría cometiendo un delito, porque estaría poniendo en peligro a los niños y adolescentes a contagiarse.
Necesitamos por eso que el gobierno y los medios de comunicación se plieguen en una campaña nacional para que la población se vacune y deje de oír a los antivacunas, que poco les falta para negar que la tierra es redonda y posiblemente, algún congresista del partido de la señora Palacios, afirme que el sol gira alrededor de la tierra y no al revés.
Es que el nivel de ignorancia de los antivacunas es tan evidente, que sus ideas absurdas las sueltan sin ningún reparo. Es cierto, que la estupidez es una de las “virtudes” de raza humana, pero hacer gala de eso, ya requiere de un tratamiento mental.
Y allí los tenemos. Saliendo a las calles en marchas con pancartas contra la vacuna y reclamando que sus derechos humanos están siendo vulnerados. ¿Derecho a qué? No existe el derecho a contagiar a las personas y menos el derecho de causar la muerte de otras personas porque les contagio mi enfermedad.
El derecho que tenemos, es que el Estado disponga las medidas que debemos cumplir para evitar que los contagios aumenten. Es nuestro derecho de que el Estado cuide de nuestra salud, y así lo está haciendo el gobierno peruano, como lo hacen sus gobiernos en todos los países del mundo.



