La situación del gobernador “ausente” de Ayacucho, Wilfredo Oscorima, se ha complicado. Ha pasado de ser un testigo en el caso de los relojes Rolex a investigado por el supuesto delito de cohecho pasivo impropio, al haber regalado e incluso prestado el reloj a la presidente Dina Boluarte.
Esto puede tener repercusiones muy serias contra el gobernador de Ayacucho. Mientras que en el caso de la presidente Boluarte se requiere de un antejuicio político en el congreso de la república y que la vaque de la presidencia o autorice que pase a juicio por la Corte Suprema de Justicia, en el de Oscorima, la situación es más directa. El no goza de inmunidad.
En pocas palabras, en la medida que vaya el proceso, la fiscalía que trata el caso de los Rolex puede disponer una prisión preventiva del gobernador, habido los antecedentes que tiene, en procesos anteriores, cuando no se presentó a la lectura de la sentencia y estuvo varios meses en la clandestinidad, en la condición de reo contumaz.
Este es el caso de Vladimir Cerrón, investigado por el caso de los Dinámicos del Centro, una organización criminal encargada de recoger fondos para la campaña de Perú Libre. El ex gobernador de Junín, enterado de los términos de la sentencia, no se presentó a la, lectura y hasta hoy esta como no habido.
Volviendo al caso del Wayki, el hermanito de Dina Boluarte, su situación se complica porque también están comenzando a investigarse sus propiedades y el origen de su fortuna, de la que hace gala en todo momento. Nadie habla de delitos precisos en la fiscalía, pero si de una investigación por lavado de activos, lo que es más grave que los relojes Rolex, regalados o prestados a la mandataria.
Otros problemas en ciernes, son los relacionados con las obras del bicentenario. Es cierto que no todas se construirán por el gobierno regional, ya que corresponden al Legado que depende directamente del Consejo de ministros.
La entrega por el legado, de la obra de la Villa Olímpica al consorcio representado por la señora Esperanza Rojas Gutiérrez, ya le está causando más de una preocupación. La fiscalía quiere saber que han tratados en todas las reuniones que sostuvo con el anterior presidente del Consejo de ministros, Alberto Otárola.
Y acá viene lo más grave para Ayacucho: la paralización de las obras para los Juegos Bolivarianos Extraordinarios para el 2024 y los Bolivarianos de 2025. Sin infraestructura deportiva y menos, capacidad de alojamiento de los deportistas extranjeros, estos se realizarían en Lima, y no en Ayacucho.



