Las imágenes que muestran la realidad son cada día más dramáticas: largas colas de familiares de los pacientes, junto a los balones verdes esperando una recarga, mientras que otros, los “buitres” anunciando y ofertando en las redes sociales oxígeno a precios especulativos, porque saben que las familias darían cualquier cosa por un balón de oxígeno para que no muera un familiar.
Eso era lo que veíamos en la televisión nacional y en Ayacucho creímos que estaba asegurado el abastecimiento de oxígeno, con las plantas instaladas en la ciudad capital y en las provincias. Pero, ahora los familiares de pacientes en UCI, dicen que no es así.
¿Qué ha pasado para este desabastecimiento de oxígeno? Los informes señalan que una de las causas es que no se instaló la planta prevista para el hospital regional de Ayacucho, planta que ha terminado de ser instalada en Huancavelica.
Las plantas de oxígeno en la actualidad y para el futuro serán una necesidad vital. Esta pandemia nos ha demostrado lo frágil que es el sistema de salud, no sólo en el Perú, sino en todo el mundo.
Basta retroceder a las imágenes que llegaron de China en el mes de enero y febrero del 2020, cuando en Wuhan construyeron en una semana un hospital con todos los equipos para enfrentar el Covid19, que lo considerábamos en ese momento, una enfermedad de los chinos y para los chinos.
Pero luego, en todos los países del mundo, incluidos Europa y estados Unidos, la carencia de camas UCI con balones de oxigeno se convirtió en la imagen recurrente de la pandemia. En el caso peruano, y de otros países del tercer mundo, fueron las largas colas para conseguir oxígeno para los pacientes internados en los hospitales.
Es tiempo entonces de que esa planta de oxígeno que no se llegó a instalar y que tiene presupuesto se instale. El gobierno regional debe ver este tema con prioridad, pensando que puede en el futuro presentarse un nuevo virus que ponga en alerta a la humanidad.
Nunca están de más las previsiones. En el gobierno regional de Ayacucho parece que no se toma en cuenta lo que puede suceder en el futuro en el campo de la salud y por eso, es que ya no se habla de esa planta de oxígeno que no se llegó a instalar.



