Las alertas sobre el abastecimiento de insulina en el país volvieron a encenderse luego de que organizaciones de pacientes con diabetes tipo 1 denunciaran retrasos en los procesos de adquisición del medicamento y la falta de respuesta de las instituciones responsables de garantizar su suministro.
La preocupación surge debido a que la insulina es un tratamiento indispensable para miles de personas que dependen de su uso diario para controlar la enfermedad. La interrupción del suministro puede ocasionar complicaciones severas, como cetoacidosis diabética, hospitalizaciones e incluso la muerte.
Diversas organizaciones de pacientes solicitaron una reunión urgente con EsSalud para abordar el acceso a insulinas análogas, la continuidad del abastecimiento y la implementación de la guía clínica de atención para personas con diabetes tipo 1. Según indicaron, el pedido fue presentado a inicios de junio, pero hasta la fecha no habrían recibido una respuesta formal ni una convocatoria para dialogar sobre la situación.
Los colectivos también expresaron su preocupación por la falta de espacios permanentes de coordinación que permitan conocer el estado real del abastecimiento y atender las dificultades que enfrentan los pacientes para acceder al tratamiento.
La situación coincide con procesos de compra que el Ministerio de Salud mantiene en curso a través del Centro Nacional de Abastecimiento de Recursos Estratégicos en Salud (Cenares). Documentos oficiales muestran que continúan las etapas administrativas para la adquisición de insulina glargina, un medicamento utilizado por pacientes con diabetes tipo 1 y tipo 2.
Sin embargo, dichos procedimientos aún no han concluido y no existe confirmación sobre órdenes de compra ejecutadas o el ingreso efectivo de nuevos lotes a los almacenes públicos. Organizaciones de pacientes sostienen que algunos procesos habrían sido reiniciados o declarados desiertos anteriormente, situación que podría generar retrasos en la disponibilidad del medicamento.
Mientras tanto, EsSalud ha señalado en anteriores comunicados que mantiene garantizado el abastecimiento de insulina y otros medicamentos esenciales para el presente año. No obstante, pacientes y asociaciones solicitan mayor transparencia respecto a los niveles de stock, la distribución por establecimientos y los mecanismos de monitoreo que permitan verificar la continuidad del suministro.
El caso pone en evidencia los desafíos que enfrenta el sistema de salud para asegurar el acceso oportuno a medicamentos estratégicos. Para las organizaciones de pacientes, el problema trasciende la disponibilidad inmediata de insulina y revela dificultades de coordinación institucional, planificación de compras y comunicación con los usuarios.
La diabetes constituye uno de los principales problemas de salud pública en el país. De acuerdo con estimaciones oficiales, cientos de miles de peruanos conviven con esta enfermedad, lo que convierte al abastecimiento continuo de medicamentos en un componente clave para evitar complicaciones y reducir la presión sobre los servicios hospitalarios.
En ese contexto, pacientes y familiares demandan respuestas concretas frente a una situación que consideran crítica, mientras los procesos de adquisición continúan avanzando sin una fecha definida para la llegada efectiva de nuevos suministros.
| TikTok | |
| X (Twitter) | |
| Canal de WhatsApp |



