Los cuatro días no laborables que tendremos este fin de mes, con ocasión de la celebración del 202 aniversario de la independencia nacional, debe servir para mostrar que Ayacucho, y con mayor propiedad, la ciudad de Huamanga, la campiña y sitios arqueológicos cercanos, son lugares que los turistas van a disfrutar durante su estadía.
Esto obliga, a los operadores turísticos, como agencias de turismo, propietarios de hoteles, restaurantes, picanterías de comidas típicas, peñas de música huamanguina, discotecas, karaokes, así como conductores de taxis y otros vehículos de transporte público, se preparen para recibir a los visitantes.
Hablando de la ciudad de Ayacucho, conocida como la ciudad de mayor número de templos católicos coloniales en el Perú, es importante que la mayoría de ellas estén abiertas, para que los que son católicos y posiblemente tienen interés en conocerlas, lo puedan hacer. Sería interesante tener un boleto turístico, pero a estas alturas, hay que dejar eso para otro momento.
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Asimismo, las casonas coloniales deben estar abiertas. Y, las autoridades o propietarios de las mismas, deberían poner a disposición del visitante, a guías para que narren la historia de la casona, si ha sido restaurada, explicar que parte es la restaurada y cual es la original.
Hay casonas emblemáticas, que necesitan estar abiertas, comenzando por el local de La Higuera, que pertenece a la Universidad, rica en historia, que se remonta a la fundación de la Real y Pontificia Universidad de San Cristóbal de Huamanga en el siglo XVII, que tiene además un patio escondido, donde funcionó el cafetín, que guarda la historia de las primeras cuatro décadas de la universidad, previas a la construcción de la ciudad universitaria.
Otras casonas ubicadas en la Plaza Mayor que deberían estar abiertas, con un guía para evitar actos de vandalismo (como rayar las paredes o dejar inscripciones) son el Palacio Municipal, el Centro Cultural de la Universidad de Huamanga, la sede de la Corte Superior de Justicia y el local que ocupa la prefectura, cuyas arquerías y cielorrasos abovedados son una demostración de la antigüedad de los mismos.
Va fuera de la Plaza Mayor, en la antigua calle del comercio, hoy primera cuadra de 28 de Julio, tenemos el Centro Cultural de San Cristóbal -el antiguo Colegio de los Jesuitas- donde funcionaron el Seminario San Cristóbal, la Universidad Particular de Ayacucho y la ESEP Víctor Álvarez Huapaya, hoy instituto del mismo nombre. En ese local, está el archivo del arzobispado de Ayacucho, en un salón que fue el refectorio, donde hay un lienzo de la última Cena que es una copia del famoso mural de Leonardo da Vinci y una capilla completamente restaurada, que permanece cerrada.
Todo esto, es una pequeña muestra de lo que tenemos en la Plaza Mayor y a una cuadra de ella, y que casi nunca se lo mostramos a los visitantes.



