Por su parte, Iver Quispe, gerente general de la Cámara de Comercio, refirió que estas disposiciones agravará la economía de cientos de familias y principalmente de empresas formales, quienes tienen pagos por diferentes conceptos como alquiler, planillas, impuestos, servicios de agua y luz, entre otros, y que en consecuencia dejará a muchas personas sin empleo.
A este grupo se suman los trabajadores informales, aquellos que diariamente salen a las calles para generar sus propios ingresos, y que por esta crisis sanitaria se verán obligados a paralizar sus labores o emprender otro tipo de giro de negocio.
Según la Cámara de Comercio, en Ayacucho existen un aproximado de 25 mil micro y pequeñas empresas (Mypes) formalizadas y otras 75 mil que operan en la informalidad, mientras que las Mypes industriales son alrededor de 928 (80 % en Huamanga) de los cuales 903 son micro y 25 pequeñas. Lo preocupante es que en la región no existe mediana ni gran empresa.
ACCIONES
Iver Quispe agregó que, frente a esta situación, el Gobierno Regional y las municipalidades deben implementar un plan para apoyar a las empresas regionales y locales a fin de que logren sobrevivir durante la pandemia. Además, de coordinar con las entidades financieras, para que se les reprograme las deudas y no se cobren intereses compensatorio que perjudiquen al empresario.
En tanto, Leonel Soria informó que el ente regional destinó 20 millones de soles para el siguiente proceso de Procompite, agroindustrital y artesanía, para generar más puestos de trabajo, y que se viene coordinando la reactivación económica en los centros arqueológicos e históricos como Wari y Vilcashuamán.



