Esta familia está compuesta por tres integrantes: Donato Quispe Peña, Fabiana Lunazco Huamán y su menor hijo de 11 años.
La dramática situación que atraviesa esta familia inicia con Donato. Él se encuentra postrado en cama desde hace un año. Los médicos no le dieron un diagnóstico exacto de su enfermedad y no puede salir a trabajar.
«Tengo una enfermedad que no logran diagnosticar. No puedo trabajar, soy discapacitado. También tengo problemas en el pie y tampoco puedo levantar peso», contó el artesano.
Pese a la situación en la que se encuentra, Donato Quispe, quien proviene de Santillana y no cuenta con familiares con Huanta ni con una casa propia, continúa trabajando.
Él viene realizando tejidos; sin embargo, éstos no pueden cubrir sus múltiples necesidades.
«Nosotros hemos venido de lejos, de Santillana y aquí (en Huanta) estamos desde hace 10 años. Vivimos aquí en la casa de discapacitados porque no tengo una casa», sostuvo.
Al ver la situación en la que se encuentra, Donato Quispe pidió apoyo a las autoridades y población en general.
«Yo quisiera pedir un apoyo de la población, del alcalde y otras autoridades de cualquier lugar. Por favor, no sé a dónde ir, solo vendiendo esta artesanía puedo comprar mis alimentos», dijo entre lágrimas.
Mientras tanto, su esposa Fabiana Lunazco Huamán contó que, además de su esposo, su hijo de 11 años, quien se encuentra en silla de ruedas también atraviesa una situación difícil.
«Tiene 11 años y ya se está acabando la silla de ruedas que nos regalaron en el hospital y no sé cómo lo voy a trasladar. Cuando llueve la silla de ruedas no sirve y mi hijo se mueve utilizando las manos y el cuerpo, pero al hacer eso la ropa se acaba muy rápido», refirió.
Frente a esta situación, Fabiana Lunazco se encuentra preocupada pues su menor hijo requiere de una silla de ruedas en buenas condiciones, porque la que tiene se encuentra gastada y está en sus últimos usos.
«Pido ayuda para mi hijo, por favor a mis hermanos de Huanta que me ayuden. No sé a dónde entrar aquí en Huanta porque soy de otro lugar. Desde hace dos años no podemos trabajar. Mi esposo está postrado, solo con el trabajo que hacemos con nuestras manos comemos cualquier cosa. Estamos sufriendo mucho», dijo entre lágrimas.
Esta familia humilde pide apoyo a todas las personas y autoridades de buen corazón. Los interesados en apoyar a esta humilde familia de manera económica, con una silla de ruedas o productos de primera necesidad pueden comunicarse al siguiente número de celular perteneciente a la familia: 910 648 073



