-Un niño, recita todo el poema.
-4 niños recitan el poema, cada uno, una estrofa y así los tres restantes.
-Empieza un ritmo peruano (el que representa a tu región) y de pronto, aparece uno o un grupo, recitando el poema y luego continúan danzando o…
-Un niño X recita una estrofa y se detiene; ingresa a escena, un “trabajador” (un agricultor) y hace ademán de trabajar; el niño X, continúa recitando y se presenta otro trabajador (un profesor); y así, sucesivamente… Al final todos recitan este texto:
Si, señores, nosotros somos peruanos
hoy, ayacuchanos declamadores
por nuestra tierra, la Paz y la Justicia
mañana, mañana… ¡grandes trabajadores!
-Entran a escena bailando una canción representativa de la región, escogida por los niños; a mitad de canción, detienen la música y todos se quedan como “estatuas” y entra un niño o 4 niños a recitar (cada uno, una estrofa). Luego se retiran y continúa el baile hasta terminar, por último: danzantes y declamadores unidos, recitan los versos finales que ya expuse. ¡Gracias, escritora de Jaen: Doris Carranza, quien hizo el diseño del poema!
También he aquí otro poema de mi libro Poemas que hacen cosquillas:
RITMOS DEL PERÚ
Cierto día los Departamentos del Perú
al saber que iban a venir escritores del mundo
se reunieron en un salón para tratar
qué número artístico presentar.
Cuzco propuso cantar valicha y otros ritmos incaicos
Lima dijo: ¡No, mejor que sea un vals!
La Libertad salió al frente con pañuelo,
y dijo: ¡Mejor bailemos una marinera!;
Amazonas replicó: ¡Mejor una pandillada!
¡No, no, mejor que sea un festejo!, dijo Ica, sacando pica.
Huaa… paisano, que lisura, nos quieres dejar sin cintura!- dijo Piura-,
mejor que sea un tondero, bailado por una dama y un caballero.
¡Ya, ya, no discutan…sentémonos todos,
escuchen esta yaraví, que me ha hecho llorar a mí- dijo Arequipa;
¡Ya vuelta cho, eso es para entristecernos!- protestó Ucayali-,
¡bailemos mejor un tanguiño!
¡Si es así mejor que sea un changanakuy!, dijo Loreto, molesto.
¡Eso saben ustedes porque son de la selva!- dijo Tacna-,
bailemos lo que saben todos: ¡una polka!;
¡Qué caray, como mi música no hay ninguna,
dancemos una tuntuna!, dijo Puno.
¡Ya está, se acabó el palabreo,
que sea un carnaval!, dijo Cajamarca, poniéndose una máscara;
¡Eso hace sudar, nos cansaríamos rápido, papá- opinó Ayacucho-
mejor que escuchen el dulce trinar de mi guitarra!
¡Ya lo dijo alguien, no queremos entristecernos,
yo propongo bailar un huaylash bien zapateado!, dijo Junín.
¡Zapatea tú si quieres, yo no- alzó la voz Apurímac-
vamos mejor por las calles danzando un santiago!
¿Así no?, y todos tenemos que hacerte caso,
yo no ordeno, yo sugiero: ¡una chuscada!, dijo Ancash.
¡Hablaste muy bonito, pero yo sugiero un sitaracuy!, dijo San Martín.
Ese ritmo no conozco, mejor bailemos una salsa:
¡plaf, plaf, plaf…plaf plaf…!, aplaudió el Callao.
Y olvidarnos de nuestros ritmos; ¡eso jamás!, dijo Huancavelica,
mostrando sin más ni más una danza de tijeras.
Bonito señor muy bonito, pero eso lo has bailado solito;
bailemos todos de una vez… ¡una zamacueca!, opinó Moquegua.
¡Huaa… compadres, tanto discuten pues!- habló Tumbes-
cantemos mejor algo que requiera creatividad: ¡una cumanana!
¡En ese caso prefiero que sean cachuas,
por ser más autóctonas!, dijo Lambayeque, dejando de comer su queque.
¡Esos ritmos son desconocidos, mejor una danza de negritos!, opinó Huánuco.
¡Silencio!… ya me cansé de escucharles- dijo Cerro de Pasco,
sacándose el saco- bailemos un ritmo de tierra adentro: ¡una diablada!;
¡ESO NO LO PERMITO NI UN SEGUNDO!,
protestó Madre de Dios, alzando la voz
y se olvidó de mencionar su danza: La Yacumama
– ¿Que ritmo elegirías tú,
para cantarle a nuestro Perú?…
Ambos poemas están en mi canal de YouTube FABULINKA TV.
RECITAR NO ES GRITAR, ES MODULAR LA VOZ
PARA ASÍ, SORPRENDER Y EMOCIONAR.
Mis libros se pueden adquirir en Librería Visión Cultural – Jr. Asamblea 256.
(Arma tu Plan Lector, solicitando Catálogo de libros a Ediciones Fabulinka)



