Sin embargo, el amigo ingeniero Mario Cueto Cárdenas, tiene la misma preocupación que yo en esclarecer las verdades históricas de Huamanga, maltratadas y tomadas superficialmente por otros escritores.
Coincidimos principalmente en desechar que la Antigua Prefectura de Ayacucho fuera la casa colonial del Portal Constitución, propiedad particular del doctor Ángel Cavero y Manuelita Toledo.
En mi aludido libro, escribí una añoranza con el título de “Corrida de toros en Huamanga”, donde narraba los diferentes lugares donde se daban las corridas de toros en el siglo pasado, por falta de un coso permanente; tales como el patio de la municipalidad de Huamanga, el convento de los Mercedarios hoy propiedad del SUTEH-Huamanga y la ARCIJEA, también en el patio principal de la antigua casona, propiedad del general español Nicolás Boza y Solís. La mención de esta propiedad como la verdadera Antigua Prefectura la tomé del libro del político y escritor huamanguino Pío Max Medina, que escribió con el título de “Monumentos coloniales de Huamanga”. Cueto Cárdenas cita en su libro este párrafo de mi libro; y reza así:
“Nuevamente voy a detenerme en esta narración, para corregir otro dislate histórico huamanguino, de los tantos que se han inventado.
La antigua Prefectura (de Ayacucho) fue la casona del general español y marqués Boza y Solís de los jirones Garcilaso y Lima, (termina Grau y comienza Garcilaso) quien ostentaba en esos tiempos, el cago de Tesorero Real. Por un desfalco a las arcas reales y por compensación al hurto, fue expropiada y la propiedad pasó a manos de la Corona. Esta propiedad era inmensa, abarcaba el actual Jardín de la Infancia No. 102. Antes de convertirse en Jardín de niños, fue sede del Club de tenis de Ayacucho, donde los pitucos huamanguinos y la colonia de extranjeros, que eran muy pocos, se reunían para jugar y para otras diversiones. Por el jirón Garcilaso abarcaba hasta la propiedad de los Flores e Ibazeta, hoy local de ESSALUD. Al costado de esta prefectura funcionaba la antigua cárcel de Huamanga hasta la fecha que construyeron la cárcel de piedra de la Plazoleta Bellido, que ahora ya no es cárcel sino, un Centro Artesanal y oficinas del municipio huamanguino.
La actual Prefectura de la Plaza de Armas, no fue propiedad de Boza y Solís y la placa existente en ese edificio, no le corresponde, es falso.
También es probable y casi cierto que la celda donde estuvo presa María Parado de Bellido, luego fusilada entes de la Independencia del Perú, no esté ahí, porque, en la fecha de su prisión y ejecución, no era edificio público. El edificio público era la casa de Boza y Solís del jirón Garcilaso que, luego de ser Intendencia colonial se convirtió en Prefectura republicana…”
En el trabajo de investigación histórica, sumamente acuciosa, con el título de, “Casa Boza y Solís: La verdad histórica”, Mario Cueto respalda su trabajo con mayores y mejores citas históricas de reconocidos investigadores de la realidad nacional, como Demetrio O´Higgins, Pío Max Medina, José Luis Fowler, Juan José del Pino y José de la Riva Agüero y Osma.
Tomamos de este libro, varias citas coincidentes con mi posición acerca de la Antigua Prefectura. Haciendo llegar mi congratulación, aunque un poco tardía al distinguido ingeniero y periodista.
“…Entre los ejemplares más notables de antiguas mansiones señoriales, cuenta esta ciudad con la casa que fuera de los ascendientes del doctor Ángel Cavero, doña Manuelita Toledo, su nieto don José Toledo…que hoy es propiedad del Estado, por compra hecha a una de sus legatarias. Esta es la casa que actualmente ocupa la Prefectura…” Pío Max Medina.
“Edificios Públicos- Prefectura.
Destruido por The Fundation Company, el antiguo local de la Prefectura a que se contraen Pío Max Medina y Riva Agüero…el Estado adquirió por compra la casa del doctor Ángel Cavero, ubicada en el Portal Constitución. Es construcción colonial y ha sido reconstruida en 1942…” “Guía de turismo y vialidad de la ciudad de Ayacucho” Juan José del Pino.
Concluye Mario Cueto, con la siguiente frase: “… Por consiguiente, debiera reformularse las informaciones que se brindan a los visitantes, recuperando la verdad histórica por parte de la propia población y por las entidades públicas y privadas, debiendo reubicarse la placa del portal Constitución N° 15 al inmueble del jirón Garcilaso de la Vega…”
Con referencia a esta propiedad del Portal Constitución N° 15. El tradicionista huamanguino D. Néstor Cabrera Bedoya nos narra una jocosa tradición, supuestamente acaecida después de la Batalla de Ayacucho, cuando Bolívar inició su marcha triunfal de Lima al Cusco, (como si él hubiera ganado la batalla). Dicen que la alta sociedad huamanguina le agasajó al Libertador con un fastuoso sarao. Aprovechando la coyuntura, una de las descendientes de la familia Toledo, (cuentan que fue Manuelita) solicitó la devolución de su casa ocupada por el gobierno. Pero, como el Libertador era un “mañosaso empedernido” se propasó con la pedigüeña y ésta, le clavó un feroz sopapo, que los huamanguinos llamamos lajechaso; y el reclamo quedó ahí…y nunca lo devolvieron a la familia Toledo.



