El retorno de Patricia Benavides, no sólo como Fiscal Suprema, sino como Fiscal de la Nación, desplazando a la actual fiscal de la Nación Delia Espinoza, constituye un acto inconstitucional, un golpe contra la democracia en el Perú.
En el editorial de ayer lunes 16, indicábamos que, con la reposición de Patricia Benavides en la Fiscalía de la Nación, los peruanos debemos prepararnos para que todos los derechos que protegen a los ciudadanos sean ignorados, y nos amenace una represión de parte de un gobierno corrupto.
Pero no se podía esperar de un gobierno donde quien dicta las órdenes es la señora Keiko Fujimori, utilizando como ariete un congreso de la república que está entre los más desprestigiados a nivel internacional y un ejecutivo sin ninguna capacidad y menos autoridad para asumir el rol que debería cumplir en situaciones como esta.
El golpe contra la democracia en el Perú, ya no necesita de tanques, pues basta con que la señora K dicte cualquiera de sus caprichos y todos los poderes y organismos autónomos digan “chicheñó”, con la honrosa excepción del Poder Judicial y de la Fiscalía de la Nación.
Los tentáculos del fujimorismo y de la derecha bruta y achorada va a tratar de intervenir al único poder que hasta el momento ha hecho respetar el estado de derecho en el Perú, ha observado leyes que van contra tratados internacionales firmados por el Perú y ha cumplido con las resoluciones emanadas de esos organismos internacionales.
En respuesta, en el congreso se han presentado proyectos de ley para intervenir a la Corte Suprema de Justicia y a las Cortes Superiores. Es más, el Tribunal Constitucional se ha convertido en la práctica, en la última instancia judicial, violando justamente la Constitución Política del Perú.
El día de hoy, posiblemente todo esté consumado. Ayer, Patricia Benavides y un grupo de matones, como si fuera una “jauría en cacería” ingresaron prepotentemente a la sede central del Ministerio Público y a la oficina de la Fiscal de la Nación, ubicado en ese local, para sacar a la fuerza a la fiscal de la nación Delia Espinoza y tomar Benavides posesión del cargo. No lo logró.
Benavides no fue sola. En los exteriores del ministerio público, la infame organización denominada la resistencia atacaba a la Fiscal Delia Espinoza con gruesos adjetivos, así como a los fiscales que llevan investigaciones sobre actos de corrupción.



