Mario Zenitagoya | Otra Mirada
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El Día Internacional de la Mujer (8 de marzo) se celebra para conmemorar la lucha histórica de las mujeres por sus derechos, la igualdad y su participación plena en la sociedad, recordando eventos clave como las protestas por mejores condiciones laborales a principios del siglo XX y las huelgas por pan y paz en Rusia en 1917, además de visibilizar las desigualdades actuales y exigir cambios para lograr la igualdad de género. No es solo una celebración, sino una jornada de reflexión y reivindicación de los derechos de todas las mujeres. Hagamos memoria a través de las páginas de la historia:
Lucha obrera en EE. UU.: A principios del siglo XX, mujeres trabajadoras en fábricas de Nueva York organizaron huelgas para exigir mejores salarios, jornadas más cortas y el fin del trabajo infantil, con eventos significativos como el incendio de la fábrica Cotton en 1908, donde murieron 129 mujeres.
Propuesta de Clara Zetkin: En 1910, la socialista Clara Zetkin propuso el “Día de la Mujer Trabajadora” en la Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague, que se celebró por primera vez en 1911.
Huelga en Rusia (1917): Mujeres rusas salieron a protestar por “pan y paz”, iniciando una huelga que, según el calendario gregoriano, ocurrió un 8 de marzo y fue clave para el reconocimiento del voto femenino en Rusia.
El Día de la Mujer en Perú se celebra el 8 de marzo, uniéndose a la conmemoración internacional para reconocer las luchas históricas de las mujeres por la igualdad de derechos, mejores condiciones laborales y participación social, destacando también los logros locales en educación, política y el empoderamiento femenino, aunque la batalla por la equidad total continúa. Además, en Perú existe el Día de los Derechos Cívicos de la Mujer, cada 7 de setiembre, en memoria de la fecha en que se les otorgó el derecho al voto en 1955.
Hoy día, ningún país ha cerrado las brechas legales entre hombres y mujeres. Actualmente, las mujeres solo tienen el 64% de los derechos jurídicos de los que gozan los hombres en todo el mundo. En áreas fundamentales de la vida, como el trabajo, el dinero, la seguridad, la familia, la propiedad, la movilidad, los negocios y la jubilación, la ley las perjudica sistemáticamente.
El Día Internacional de la Mujer 2026 (DIM 2026), bajo el lema “Derechos. Justicia. Acción. Para TODAS las mujeres y niñas”, hace un llamamiento a la acción para derribar todas las barreras que obstaculizan la igualdad en la justicia: leyes discriminatorias, protecciones jurídicas débiles y prácticas y normas sociales nocivas que erosionan los derechos de las mujeres y las niñas.
El informe “Garantizar y fortalecer el acceso a la justicia para todas las mujeres y las niñas” alerta de que los sistemas llamados a protegerlas están fallando, dejándolas expuestas al abuso, la injusticia y la impunidad en un contexto de creciente reacción contra la igualdad de género y de aumento de las vulneraciones de sus derechos fundamentales.
En el Perú, hay más de 17 millones de mujeres, quienes representan a más de la mitad de la población, según cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Pese a su creciente participación en el mercado laboral, las mujeres siguen enfrentando desigualdades significativas.
Las mujeres encuentran obstáculos para conseguir trabajos dignos y enfrentan discriminación laboral y brechas salariales de género.
Igualmente, en nuestro país, la violencia psicológica es la que presenta mayor prevalencia (51.6 %), seguida de la violencia sexual (49.7 %), la violencia física (34.7 %) y la violencia económica, patrimonial y/o discriminación (27.4 %).
La violencia por razones de género es un desafío estructural que afecta al 68.8% de las mujeres mayores de 15 años. El país es el segundo a nivel regional con la tasa más alta de feminicidios (2.4 por cada cien mil mujeres) y está entre los cuatro con mayor incidencia de uniones tempranas.



