InicioCOLUMNISTASLa envidia sana: lo que el Perú puede aprender de los...

La envidia sana: lo que el Perú puede aprender de los países prósperos | Opinión

Rudy Anyosa | Visión global
[email protected]

Tuve la oportunidad de estudiar en varios países considerados desarrollados. Muchos de ellos tienen pocos recursos naturales y, hace 60 años, estaban igual o incluso peor que el Perú. Hoy, sin embargo, son naciones prósperas, con bajos niveles de pobreza y empleo de calidad. Al ver esta realidad, no puedo evitar sentir una “envidia sana” y preguntarme: ¿Qué hicieron para lograrlo?

Tras reflexionar sobre ello, llego a algunas conclusiones. Primero, en el Perú falta una visión de largo plazo. Quienes toman decisiones importantes, políticos y técnicos, muchas veces no están lo suficientemente preparados para diseñar políticas públicas que impulsen el crecimiento económico y el desarrollo. En varios casos, parece que basta con pertenecer a un partido político para acceder a cargos clave, sin la experiencia necesaria ni la preparación, haciendo que se pierdan oportunidades y tiempo para crecer de acuerdo al potencial que tiene el Perú.

Segundo, también se percibe una falta de valores personales como la empatía, la solidaridad y el compromiso con la población. Esto hace que no siempre se prioricen los problemas más urgentes, como la pobreza, el desempleo o el abandono de muchas comunidades. Como resultado, los recursos del Estado, que ya son limitados, se destinan a proyectos que no responden a las verdaderas necesidades del país.

Tercero, la falta de honestidad, transparencia y rendición de cuentas entre los que políticos y los que diseñan e implementan políticas públicas ha permitido que la corrupción se extienda en todas las instituciones y a todo nivel. Cada año se roban miles de millones de soles que podrían utilizarse para mejorar servicios básicos como la salud y la educación. Esta situación afecta sobre todo a los más pobres.

Hoy, a puertas de nuevas elecciones, es importante reflexionar bien sobre nuestro voto. Necesitamos elegir autoridades que propongan soluciones reales, que impulsen el empleo y el desarrollo económico, y que actúen con responsabilidad y valores.

El futuro del Perú depende de nosotros. Si tomamos buenas decisiones, podremos acercarnos a ese país próspero y justo que muchos hemos visto, y, por qué no decirlo, también hemos envidiado sanamente.

Jornada – Redes sociales
FacebookFacebook
InstagramInstagram
TikTokTikTok
XX (Twitter)
WhatsAppCanal de WhatsApp
ARTÍCULOS RELACIONADOS

MÁS POPULAR