Ha comenzado la campaña electoral y los ciudadanos pueden aprovechar este proceso para fortalecer la democracia, teniendo en cuenta las amenazas antidemocráticas que pueden provenir de un gobierno nacional autoritario luego de las elecciones generales, que, a todas luces, favorecerá a Keiko Fujimori.
El mecanismo es fortalecer la democracia participativa en los gobiernos locales: provinciales y distritales, desde las elecciones, ejerciendo el derecho a contar con un voto informado, en base al conocimiento de los planes de gobierno de los partidos que participan en el proceso electoral.
Esto significa, que desde las elecciones, los ciudadanos estamos obligados a asumir, responsablemente, una activa participación en la vigilancia de la gestión pública tras el sufragio, para que se cumpla lo que se prometió en la campaña electoral.
Esto significa una participación política activa no sólo en las elecciones, sino aprovechar las leyes que faculta a la población a participar y fiscalizar activamente sus gobiernos locales, desde los presupuestos participativos la vigilancia.
Para eso, se requiere del voto consciente que escoja, tanto en lo político, como en lo personal a personas idóneas, y para esto se debe ejercer un análisis de los Planes de Gobierno, ver si las las propuestas, presentadas ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), recogen lo que consideramos como la solución a los problemas más significativas.
Y pasadas las elecciones, una vez elector los alcaldes, estar atentos para que cumplan lo ofrecido, incluyendo de manera explícita en los presupuestos participativos, en los que se debe participar: no es una pérdida de tiempo, como lo consideran algunos ciudadanos, sino un deber con nuestra propia comunidad.
Tenemos desde el proceso electoral, prepararnos para utilizar todo aquello que permita un control que garantice la transparencia en el manejo del presupuesto municipal. Ya es tiempo de que los ciudadanos hagamos hacer valer el derecho de vigilar a los funcionarios públicos, y que estos lo entiendan que es el mejor camino para impedir la corrupción, y de esa manera que los alcaldes, como es muy común, terminen con procesos por delitos de función, en la cárcel.
El rechazo a la corrupción no debe ser lírica. Posiblemente una investigación previa de los candidatos, permitirá que algunos de ellos, que ya tienen antecedentes de corrupción, terminen siendo elegidos: sancionar con el voto a los partidos que lleven en sus listas a candidatos con procesos abiertos por malversación de fondos o corrupción.
| TikTok | |
| X (Twitter) | |
| Canal de WhatsApp |



