Nacional de San Cristóbal, graduándose como Ingeniero Rural y adscrito a la Facultad de Ciencias Sociales. Su militancia fue en la izquierda con el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), que le permitió conocer de cerca la organización terrorista Sendero Luminoso.
Tras la dictadura del fujimorismo, Carlos Tapia formó parte de los miembros de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) creada en el gobierno de transición del Dr. Valentín Paniagua, a fin de elaborar un informe sobre el conflicto armado interno con recomendaciones para evitar que se repita algo similar a la época del conflicto armado interno que afectó al Perú entre 1980-2000.
Entre sus estudios publicados figuran “La autodefensa armada del campesinado” y “Sendero Luminoso y FF.AA.: dos estrategias y un final”, así como artículos en revistas especializadas y diarios nacionales, en el 2008 publicó “Tiempos Oscuros” (1983-1985), un análisis del terrorismo y la violencia política que vivió el país.
Tapia fue un respetado hombre de izquierda que no cayó en radicalismos. Enérgico y reflexivo. Era admirado hasta por quienes no pensaban como él. Su consecuente defensa de las ideas lo convirtió en un destacado analista de nuestra realidad peruana.
Fue diputado por Izquierda Unida en el periodo 1985-1990. Una etapa oscura para el país por el sangriento accionar de Sendero Luminoso. Su lucha contra el dogmatismo senderista lo erigió, en una fuente de información y de memoria.
Participó de la elaboración del informe final de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR). Investigó a detalle el despliegue del sanguinario grupo subversivo que intentó socavar los cimientos de la democracia en el Perú con miedo y muerte.
Asimismo advirtió los abusos que cometieron los miembros de las Fuerzas Armadas durante los enfrentamientos para detener la subversión. En ese sentido, fue un hombre valiente. En los peores tiempos del terrorismo demencial, Tapia no dudó en criticar al senderismo, denunciar sus actos y contribuir, con sus análisis, a superar esa etapa de la violencia.
El Perú ha perdido a un gran político en un contexto en el que abundan los improvisados que fungen de opinólogos, senderólogos entre otros. Sin duda un referente para varias generaciones de políticos.
La congresista Rocío Silva-Santisteban expresó su pesar y lo calificó como “uno de los políticos más enteros y lúcidos de los últimos tiempos. Incluso apoyó decididamente al movimiento de los jóvenes del 14N”
El abogado Carlos Rivera (IDL) mostró su pesar dijo: “Toda su vida luchó por hacer del Perú un país diferente, siempre con mucha alegría y esperanza”.
La excandidata presidencial aprista Nidia Vílchez comentó: “Fue un gusto participar en entrevistas donde pudimos discrepar y coincidir por el bien del país”.
El periodista Jaime de Althaus lo definió como “un izquierdista inteligente y muy dialogante, siempre de buen talante y buen humor”.
El doctor César Nakazaki destacó que fue valioso su estudio sobre Sendero Luminoso. “Discrepé del trabajo de la Comisión de la Verdad, siempre mantuvimos una relación respetuosa y diálogo alturado”.
El periodista Augusto Álvarez Rodrich lo calificó como “intenso, inteligente, entretenido”. (Opiniones recogidas por el diario La República 20/01/21)
Su ausencia en el escenario político peruano se sentirá. Descanse en paz.



