La cercanía de las fiestas de la Navidad y de Año Nuevo es un momento propicio para reflexionar sobre un tema que pasa desapercibido para el común de las personas: la acumulación de basura generada por las compras y los desechos que se arrojan a las calles.
En una sociedad consumista, a la que nos hemos incorporado, estos días somos testigos de como se anuncian juguetes, artículos de oficina, ropa y otros más, así como panetones, licores, conservas en las tiendas, centros comerciales y mercados.
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Todos estos productos son industriales y vienen en cajas y se despachan en bolsas de plástico, generando una gran cantidad de basura, junto con los desechos orgánicos propios de la cena de navidad y año nuevo, que se acumula en las inmediaciones de áreas verdes, en las esquinas de muchas asociaciones de vivienda. En fin, en calles y plazas.
La limpieza de la ciudad y el cuidado del medio ambiente es una tarea que nos compete a todos. Pero en mayor medida, debemos señalarlo, es una responsabilidad mayor del alcalde de la provincia -que es a la vez alcalde del distrito capital: Ayacucho; y de los otros alcaldes distritales del área metropolitana.
El problema de las bolsas de plástico ya está casi resuelto: los compradores deben llevar sus propias bolsas, que de hecho las tienen en sus casas. No es tanto el ahorro económico, ya que una bolsa cuesta menos de 20 céntimos, sino evitar que se acumule grandes cantidades de este material, que al ser quemado elimina al aire gases tóxicos.
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Las cajas de cartón no deberían desecharse. Son útiles para otros fines o dejarlas en los establecimientos comerciales y llevar sólo los productos que vienen dentro de estas. Evitar que se acumulen es un paso importante.
Otro de los desechos de año nuevo es la ropa usada o fuera de moda. Acumular ropa vieja es una manía de muchas personas, ropa que muchas veces ya no utilizan. Esta ropa no es basura y quemarlas en fogatas en las calles contamina el medio ambiente.
Lo mejor sería desde ahora hacer paquetes y donarla en los centros que deben abrir los municipios ara acopiar ropa usada y para regalarlas a familias con escasos recursos económicos.
Son pequeñas cosas que se pueden hacer y las municipalidades deberían hacer campañas para que las familias colaboren evitando la acumulación de basura, que además afecta la salud de los vecinos.



