LAS VOCALES
Un cuento para teatralizar en familia
Cuentan que las vocales A, E, I, O, U, eran muy amigas, salían los domingos a pasear…, se iban al Parque de Fabulinka a jugar…, hasta que un día, algo pasó:
Fueron a mirar las aguas del río Ica y en un descuido la I se apoyó en una baranda y se rompió. La O alcanzó a cogerla, pero fue por breves minutos, ya que para susto de las demás vocales… ¡las dos cayeron al río!
La E, atontada, dijo: “¡Eh!”.
La U, solo dijo: “¡Uy!”.
Y la A, alarmada gritó desesperada: “¡Aaaaaa…!”.
Menos mal, para suerte de la I y la O, cerca había un puente. Allí estaba mi papá, que era salvavidas, quien, apenas miró lo sucedido, se lanzó de inmediato al río…
Sacó primero a la I…, y luego lo hizo con la O, que pesaba mucho. Mi papá salió tan agotado que se desmayó… Y mi mamá, le dio los primeros auxilios y lo salvó.
Cuando mi papá abrió los ojos, las vocales aplaudieron felices… Y todos fuimos a casa de mi abuelita Amada, quien nos invitó… ¡Mazamorra morada!
Otra actividad que se me ocurrió jugar, fue EL CASINO LECTOR. ¿Cómo lo hice? Como el aprendizaje entra mejor si le buscamos la parte lúdica (Juego), cuando mi hijo Markus, ya sabía las vocales y textos con M, con P, con S y con N, escribí sobre tarjetas hechas con cartulina, las vocales y las consonantes mencionadas, ocultando la parte donde estaba escrita. Los puse en la grama del parque, uno sobre otro y le dije:
-Vamos a jugar, ¿quién gana: tú o yo?
-Yo, papá
-Aquí hay, en estas tarjetas palabras ocultas que debemos descubrir. Debemos unir una sílaba con otra sílaba o vocal. Quien obtenga más palabras, ¡gana!
… Así jugamos hasta que las tarjetas se acabaron. A veces uniendo no salía ni una palabra, por ejemplo “A-PA”, “PO-MI”, etc. (no son palabras) Algunas palabras que
sacamos, fueron: “PA-PÁ”, “PO-MO”, “O-PA”, “SA-PO”, “MA-PA”, “PI-PO”, etc. Y así hice sucesivamente conforme avanzaba con las letras siguientes.
Una anécdota: Hice otro texto musical para enseñar la J:
¡JA, JA, JA, JA!
¡Ja, ja, ja, ja!
¡Ay qué risa que me da!
¡Je, je, je, je!
Así ríe don José.
¡Ji, ji, ji, ji!
La bruja ríe así:
¡Jo, jo, jo, jo!
Así me río yo.
*… ¿Y cómo ríes tú?
¡Ju, ju, ju, ju…!
Al día siguiente, una niña me dice:
-Fabulinka, jugamos con tu canción que nos enseñaste ayer.
-¿Cómo se juega?
-Así… Y cantando, chocaba las palmas de mis manos, con sus manos.
Al rato, varios niños hacían cola para jugar con la canción. Entonces, exclame: ¡Yo hice un texto, ella le puso juego!
LIBROS DIVERTIDOS DEBES LLEVAR
(Solicita catálogo de mis libros, este mes con 20% de descuento)



