Edgard Bendezú | El Parque de Fabulinka
[email protected]
Niñuchas: la semana pasada lancé una Campaña: ¡LEE GRATIS Y DESPUÉS YAPEAS!
Gracias a quienes me escribieron, se dieron cuenta que los niños si quieren leer, pero libros divertidos como el que les envié: FÁBULAS QUE HACEN COSQUILLAS. Yo soy un escritor que no busca medallas, sino contribuir a despertar el gusto por la lectura entre los niños del pueblo, porque si no comprenden lo que leen, el futuro será incierto como un burro tuerto. Esta semana continúa la Campaña con este libro: CUENTOS QUE HACEN COSQUILLAS. Lee acompañando a tu hij@ en la lectura y disfruten juntos; y después Yapeas lo que puedas al 998 497 673, ¡LO QUE DICTE TU CORAZÓN! Me solicitas el libro al mismo número. Este libro tiene 8 cuentos, lee un fragmento de uno:
https://jornada.com.pe/wp-content/uploads/2025/11/02-10-San-Martin-vencio-a-Rebaza-Acosta-por-la-Liga-de-Voley.webpel-parque-de-fabulinka-276/
CUENTOS DE UNA NIÑA CUENTACUENTOS
¿Cómo dicen niños?… ¿Qué?… ¿Desde cuándo me gusta contar cuentos?… ¡Uyyyy…!, desde que era menudita, chiquititita, desde que estaba en el vientre de mi mamita. Allí, apenas se me formaron la boca, los ojos y los oídos, empecé a contar cuentos a quienes compartían los días conmigo. Así, a mi noble amigo el Corazón le conté el cuento de Pinocho, el muñeco narizón y él, de tanto en tanto, me decía: “¡Bebé, eres pura emoción!”. Mis amigo el Hígado que de todo se amargaba, al oír mis cuentos siempre se calmaba ¡uyyy! él se mataba de risa, y yo le seguía contando cuentos sin prisa. Mis amigos los pulmones, me acuerdo que con unas voces que parecían de gigantes bravucones, me decían: “¡Oye bebé, qué chévere eres, cuéntanos otro cuento, no seas malita, pues!”, y yo tranquilamente contaba otra vez.
https://jornada.com.pe/wp-content/uploads/2025/11/02-10-San-Martin-vencio-a-Rebaza-Acosta-por-la-Liga-de-Voley.webpel-parque-de-fabulinka-274/
El Intestino grueso y el delgado (¡curiosos hermanitos los dos!) me pedían con vocecitas aflautadas: “¡Cuéntanos sobre princesas encantadas!”; ¡Uyyyyy…!, mis amigos los riñones cuando descansaban de sus ocupaciones me pedían cuentos por montones (después supe, ¡pssstt… que eran un par de meones!). ¡Ahhhh…!, pero el colon era un caso curioso: era el único que me pedía cuentos apestosos, como los de un tal Luis Pescetti que habla de caquita hecha con palabritas y de un francés y su historia de una caca de vaca ¡Uyyyy… si no le contaba, me hacía alharaca! ¡Ah!, pero mis amigas las costillas eran las únicas que no me pedían cuentos sino “Poemas y Fábulas que hacen cosquillas” de un escritor Edgard “Fabulinka” Bendezú, (antes Marko Polo) que es malo, remalo, recontra malo, ¡más malo que la palabra malo!, pero eso ellas querían escuchar, así que yo lo hacía sin vacilar; ¡ah!, era tierno el caso de mis amigos los bronquios, acompañando a sus sobrinitos los bronquiolos, me oían cuentos de monstruos; ¡la vejiga! ¡Uyyy… la vejiga!
https://jornada.com.pe/wp-content/uploads/2025/11/02-10-San-Martin-vencio-a-Rebaza-Acosta-por-la-Liga-de-Voley.webpel-parque-de-fabulinka-273/
Allí adentro fue para mí, una gran amiga, a ella le conté cuentos amazónicos. ¡Ah, pero definitivamente el cordón umbilical fue mi amigo, un flaquito especial; a él lo aprecio porque era quien me alimentaba, por eso en gratitud, de todo le contaba; y así pues, de una y otra manera singular: al útero, a los ovarios, a la vesícula biliar y a los demás amigos que hace años viven allí, en el cuerpo de mi mamá, a todos les conté, la historia del Mío Cid. ¡Ahhhh…! pero hasta ahora recuerdo un día de verano cuando feliz me dijo el ano… ¡Sí, el ano!, (¡el potito, pues!), él me dijo con voz delicadita… (Solicita el libro y lo continúas leyendo. Esta campaña solo es hasta el 4 de Agosto).
https://jornada.com.pe/wp-content/uploads/2025/11/02-10-San-Martin-vencio-a-Rebaza-Acosta-por-la-Liga-de-Voley.webpel-parque-de-fabulinka-270/
¡LEA Y QUE TU HIJ@ TE VEA!
Ediciones Fabulinka: Para el Plan Lector: ¡Sólo libros con amor y humor!



